martes, 7 de marzo de 2017

Testing Manga 63 - Platinum End


Publicación: 4 de noviembre de 2015 hasta la actualidad
Autor: Ōba Tsugumi (historia), Obata Takeshi (dibujo)
Género: Drama, sobrenatural
Volúmenes: 4 en la publicación de esta entrada

Kakehashi Mirai ha perdido las ganas de vivir y decide poner fin a su desgraciada vida saltando al vacío desde un edificio. Cuando se supone que todo debe terminar, es salvado por un ángel de nombre Nasse que le ofrece una manera diferente de seguir viviendo. Mirai obtiene entonces una serie de poderes con los que cambiar radicalmente su destino y poder ser feliz, pero a su vez pasa a participar en un juego de supervivencia entre trece personas como él. El ganador obtendrá el mayor premio de todos los posibles: ser nombrado sucesor de Dios.


TESTING GENERAL

Se hicieron conocidos en todo el mundo con Death Note. Confirmaron su talento con Bakuman. Y, tras varios años de parón en su trabajo conjunto, el dúo maravilla del manga juvenil volvió a finales de 2015 con otra serie que empezó a vender sólo con el nombre de sus autores. El salto previo desde el suspense al slice of life pudo hacer pensar que su siguiente obra vendría de nuevo a través de otro género diferente, pero la pareja decidió volver a sus orígines mezclando lucha psicológica y fantasía. Después del amargo sabor que dejó a mucha gente el final de Death Note, podía ser la forma ideal de redimirse. Pero desgraciadamente, en esta ocasión no han dado con la tecla.

Platinum End se parece mucho a la serie de Yagami Light y L. Quizás hasta demasiado, lo que provoca una inevitable y constante comparativa con el manga de shinigamis. Un protagonista que se encuentra con un gran poder, aliados con habilidades similares y la capacidad de controlar a otras personas. Sin embargo, el gran atractivo de Death Note era ese enfrentamiento entre los personajes principales, cargados de carisma y con los que te posicionabas al poco tiempo de conocerlos. En Platinum End tenemos a un Kakehashi Mirai que no hay por dónde cogerlo. Es aburridísimo y evidentemente inferior a su rival, que no se queda atrás en lo que a ausencia de feeling con el lector se refiere. Los secundarios siguen la misma línea, sin uno solo que despierte cierto interés en su manera de actuar o personalidad. Si una obra así flaquea de tal manera en los personajes, poco jugo puede sacarse.

La trama y el desarrollo de los acontecimientos no están mal del todo. Pese a los problemas descritos, la historia avanza en la dirección correcta y resulta bastante entretenida. No ha habido momentos de máxima tensión, pero tampoco he llegado a aburrirme nunca. El problema es que los autores de esto son Ōba y Obata. Y, al menos yo, con este resultado no me quedo satisfecho. Mi nivel de exigencia es tal que hasta el alabado muchas veces por mí dibujo de Obata no logra satisfacerme en esta ocasión.


TESTING CON SPOILERS

Quiero pensar que el motivo del coñazo de personaje que es Mirai es jugar con las diferentes personalidades que un protagonista puede tener. Light era cruel y calculador, Mashiro alegre y constante en su trabajo, y ahora le toca el turno a un cobarde que se superará a sí mismo. Como idea no está mal, pero la ejecución ha tenido un resultado desastroso. No sé si como consecuencia de esta evidencia, o porque ya se tenía pensado previamente, el peso de la trama en el bando bondadoso pasó a ser llevado por Mukaido, con algo más de interés que la parejita. Como contraparte a Mirai, Metropoliman encarna los valores negativos típicos de un villano y pone demasiado fácil odiarle, lo que otorga muy poco atractivo al personaje pese a ese vano intento de humanizarle que es resucitar a su hermana. A su lado está Sokotani, el feo que ahora es guapo, con una trasfondo bastante ridículo y del que no vale la pena ni hacer comentarios.

Como he dicho, el desarrollo de la historia no es malo. El problema viene cuando se crean unos personajes tan vacíos que no logran darle interés a sus acciones. No he sentido en ningún momento nervios por saber cuándo va a morir Mukaido, por si Lepel conseguirá subir de nivel o por cómo se las va a arreglar Mirai para enfrenarse a Metropoliman. Ni siquiera me causa especial curiosidad quiénes son los candidatos a dios restantes. No es que me aburra leyendo, pero todo me causa cierta indiferencia que achaco sobre todo a mis expectativas previas hacia la serie. Una cosa sí. Y es que aunque antes haya comentado que el dibujo no me ilusionaba, tengo que mencionar la gran excepción del personaje de Mithrin, la erótica asesina lesbiana a las órdenes de Metropoliman. Mis diez ahí. 


VALORACIÓN

Dibujo: 7. Quizás es por haberme acostumbrado a él, pero creo que Obata no logra brillar en esta obra como sí lo ha hecho en otras tantas.
Línea argumental: 6. En buena dinámica, aunque no llega a sorprender como seguramente se esperaba de ella.
Personajes: 4. No consiguen hacerte empatizar con ellos y se limitan a cumplir su papel. Para mí, el gran error del manga.
Duración: 8. Prácticamente acaba de empezar y le queda muchísimo que contar. Tenemos serie para años.

Nota para Ruff: 6.75.

Estoy convencido de que si leyera este manga sin saber quiénes son los autores, mi valoración sería totalmente diferente y probablemente más alta. ¿Está bien exigirles más a estos por lo hecho anteriormente o tendría que entender cada obra de manera individual? Cualquiera de las dos perspectivas me parecen correctas, pero aquí quiero contar todo como lo siento. Por otro lado, pocos son esos autores a los que puede exigírseles más porque sus anteriores trabajos son tan buenos. A veces ser privilegiado tiene consecuencias como esta.

miércoles, 1 de marzo de 2017

FINAL - I am a Hero

 
Testings Manga 13 - I am a Hero - Mayo de 2013, 2015 y 2016

Publicación: 20 de abril de 2009 - 27 de febrero de 2017
Autor: Hanazawa Kengo
Género: Terror, gore, adulto
Volúmenes: 22

Como cualquier obra literaria, y casi todo en la vida, los mangas tienen un final. Los finales llevan una gran responsabilidad sobre ellos, ya que influyen en la valoración de una serie que puede llevarse años siguiendo. Las sensaciones que producen son definitivas, implacables y, en ocasiones, injustas con el contenido anterior. Una historia normalita con un buen final suele dejar a la gente satisfecha con la obra, mientras que una buena trama mal resuelta produce el efecto contrario, por mucho que en conjunto la segunda haya sido un mejor producto que la primera. El peso del final es demasiado importante y un capítulo puede cargarse de un plumazo lo que se ha estado sembrando en los doscientos anteriores. Y este efecto es aún más exagerado cuanto más ambicioso es lo propuesto en el desarrollo.

Evidentemente, todo esto viene por el final de I am a Hero. Tanto tiempo leyendo, flipando con los frentes abiertos, intentando dar sentido a lo que estaba ocurriendo y esperando cualquier tipo de respuesta para... nada. Ni una sola explicación. Ninguna. Y no, no es un final abierto, ni una proposición para que el lector saque sus propias conclusiones. Hanazawa ha cogido la carpeta de los ZQN y la ha cerrado de golpe, haciendo sonar las páginas con violencia. ¿No sabía cómo resolver su propio mundo? ¿Ha recibido alguna presión de la editorial para terminar el manga? ¿Se ha cansado de su obra? No sé si alguna vez lo sabremos. Pero si ha sido por decisión propia, le aplaudo irónicamente desde aquí por llevar al fango una serie que tenía todo para ser recordada en el ámbito del terror turbio.

El párrafo inicial intenta explicar cuál es mi sensación ahora. I am a Hero ha sido de mis mangas favoritos todos estos años. Su publicación lenta en internet se resolvió en 2016 con un acelerón que nos puso al día hace apenas tres semanas, justo para saborear su final prácticamente a la vez que en Japón. He leído varios tomos desde el último testing, cada uno con bastante que contar y momentos muy divertidos que ahora mismo no significan nada. Todo porque a falta de cinco capítulos, el autor comienza un epílogo en el que ya se vislumbra que el mundo de I am a Hero se quedará sin las respuestas a todas las preguntas que había abierto durante años.

SPOILERS

Este desenlace abrupto choca aún más cuando veníamos de un gran arco, en mi opinión. El grupo de Korori, el de Tomabechi y el de Hideo confluyen en el edificio tomado por Asada desarrollando una muy buena trama, emocionante y con ese tono sarcástico que impregna la obra. Durante el desarrollo de la misma incluso se abren más incógnitas, como la fusión de los Kurusu y que pueden haber sido "elegidos" por pasar una infancia dura por enfermedades o lesiones. Mientras tanto, Hiromi no parece ser reconocida por la mente colectiva como su reina, aunque sus emociones afecten en mayor medida a ese ente que las de los demás. ¿Por qué el autor sigue complicando todo lo relacionado con los ZQN si no tiene pensado aclarar nada? Puedo llegar a entender que lo ocurrido hace ya tiempo le haya superado y no quiera meterse en líos resolviéndolo, pero seguir alimentando al monstruo a pocos meses de finalizar el manga es no tener respeto por el mismo.

Nos quedamos sin saber qué ha pasado con la niña en Italia, el por qué de los mutantes conscientes como el hombre de patas largas en Barcelona, la razón por la que Hideo se sincronizaba con Kurusu al meterse dentro del ZQN grandote, en base a qué Hiromi es especial... Y otras tantas cuestiones más que ni enumeraré. Hay gente que está defendiendo el final aludiendo que esta no era una historia de zombies, sino de Hideo dentro de ese contexto, y que no hace falta explicación más allá de mostrar cómo Hideo se ha convertido en un héroe mundial al que nadie conoce. Esto es una verdad a medias. Es verdad que la razón por la que tanto me gustaba I am a Hero no era por su profunda trama y sí por ese tono turbio que siempre destaco dentro de un contexto de terror. El problema viene cuando el autor abre ese mundo en busca de la complejidad. Los capítulos enseñándonos cómo estaban otros lugares del mundo y, en menor medida, la inclusión de otros grupos y los Kurusu en la trama rompen con esa historia de situación y persiguen objetivos más ambiciosos. No se puede vender una cosa y no entregarla cuando corresponde.

Así ha quedado el tema. Podría estar hablando de lo genial que me pareció la muerte de Asada quemado por su amante zombie en un fondo de viñeta, o de la aparición de la hermana de Oda cadáver ayudando a Hideo. También me gustó ese momento del prota emocionándose al ver a Korori con su manga sin saber que era él. O la presencia de la eterna exnovia dentro de la mente colectiva. Pero no. Al final me quedo con la señora del parche rejuvenecida porque sí y con otras cosas dejadas a su suerte que con mucha, mucha rabia, no me dejarán recordar I am a Hero como el gran manga que era. Los desenlaces pesan demasiado.


CONCLUSIÓN

I am a Hero ha alcanzado una nueva categoría una vez terminado. Una a la que varios mangas célebres pertenecen ya, y de la que no se puede escapar. Démosle la bienvenida a ese grupo del que ya forman parte series como Gantz. Ese al que se entra cuando para hablar de un manga, tienes que decir con gesto amargo aquello de "Pero el final...".

Nota para Ruff: 7

martes, 21 de febrero de 2017

Testing Manga 62 - All you need is kill


Publicación: 9 de enero de 2014 - 29 de mayo de 2014
Autor: Takeuchi Ryōsuke (storyboard), Obata Takeshi (dibujo)
Género: Ciencia ficción, futurista
Volúmenes: 2

En un futuro cercano, la Tierra se ve amenazada por la invasión de unos seres extraterrestres que destruyen todo a su paso. De aspecto redondeado y sin voluntad de comunicación, la humanidad los ha bautizado como "mímicos". La única manera de igualar a los soldados humanos con su poder de batalla es vistiendo unas armaduras robóticas llamadas jackets. Kiriya Keiji es uno de esos combatientes contra el avance mímico y que, como tantos otros, termina asesinado en la batalla. Sin embargo, Keiji se despierta en la mañana del día anterior al ataque, siendo el único que recuerda todo lo sucedido hasta su muerte y repitiéndose el bucle cada vez que perece en la batalla. Determinado a usar esa maldición a su favor, comienza a entrenar sin descanso en cada repetición fijándose en la mejor guerrera jacket de toda la humanidad: Rita Vrataski.

TESTING GENERAL

All you need is kill es una novela escrita en 2004 por Sakurazaka Hiroshi e ilustrada por ABe Yoshitoshi que, por alguna razón, tuvo un segundo éxito diez años después de su publicación. Fue en 2014 cuando surgieron dos proyectos basados en la obra original que volvieron a ponerla en lo alto de este mundillo. El primero fue el manga que aquí nos acoge, nombrado igual que la novela, y el segundo la adaptación cinematográfica estadounidense titulada Edge of Tomorrow (Al filo del mañana), protagonizada por Tom Cruise. Pude leer el libro tras finalizar el manga y me alegró comprobar que la obra de Obata es totalmente fiel a la historia de la novela, con los cambios puntuales que pueda haber por la diferencia entre el medio escrito y el cómic, pero manteniendo el mismo esquema y la mayoría de situaciones. Por el contrario, la película utiliza los conceptos de la guerra frente a extraterrestres, los bucles temporales, los jackets, y el aprender de Rita Vrataski, proponiendo su propia historia a partir de esa base y alejándose totalmente del desarrollo original. Con no muy buen resultado, para mi gusto.

Por tanto, el manga adapta un muy buen guión que Obata se encarga de plasmar en sus viñetas. Ya he alabado aquí muchas veces el arte de este dibujante, y vuelvo a hacerlo una vez más. Y eso que lo tenía difícil, ya que las escenas bélicas entre armaduras robots y marcianos no son lo más sencillo de representar, pero supera eso con nota y además nos deja el espectacular diseño de Rita para enamorarnos. 


TESTING CON SPOILERS

Si coges un buen producto, como es la novela, y le encargas su adaptación a gente competente y con talento, el resultado es otro buen producto. Me encanta la idea de los bucles temporales, ya vista en otros medios como la película Atrapado en el tiempo (conocida como el día de la marmota), orientada a un contexto de guerra en el que los propios bucles sirven para ganar la batalla. Me ha gustado tanto el recurso que me habría encantado que la historia se prolongara un poco más. Ver la rutina por la que Keiji se gana la confianza de Rita en cada bucle y se va enamorando de ella, en vez de acelerar ese proceso y terminar con ello en tan solo dos repeticiones. Esto como punto particular y por pedir, ya que creo que la extensión de dos volúmenes le va como anillo al dedo a una narración así. Breve y al grano.

En primera instancia me costó entender la explicación de Rita por la que ella o Keiji tienen que morir para no repetir el bucle. De hecho, sigue sin convencerme del todo. Si ambos se han convertido en copias de seguridad del sistema de repeticiones de los mímicos, ¿por qué sólo debe morir uno para evitar el reinicio? ¿Qué diferencia hay en que vivan los dos o uno sólo? Me cuadra más pensar que todo era un farol de Rita para obligar a Keiji a pelear y matarla, teniendo ella claro que la única posibilidad de avanzar era muriendo, y quedando todo más poético que suicidándose. Con esta explicación, sólo Rita se había convertido en una copia de seguridad por haberse cargado antes Keiji al mímico con antena. Y aún con esto, me sigue sin convencer del todo. Sea como sea, es tolerable pasarlo por alto y quedarse con el cruel y bonito final.


VALORACIÓN

Dibujo: 10. La pluma mágica de Obata ilustra de una manera inmejorable una gran historia al nivel que merece.
Línea argumental: 9. Engancha y te hace meterte en el manga de pleno.
Personajes: 9. Son sólo dos y dada la extensión de la obra, están todo lo desarrollados que necesita el guión.
Duración: 9. Bien llevada su brevedad, aunque me habrían encantado unas páginas más contando esa relación de los protagonistas.

Nota para Ruff: 9.5.

Su temática, la popularidad de la película, sus dos únicos tomos y la firma de Obata hacen de All you need is kill muy atractivo a los ojos del público casual. Nunca está de más llegar a esta clase de público, que leyendo series así puede verse atraído por el mundillo del manga y disfrutar de todo el buen material que ofrece. Tanto para un novato como para un veterano, es una muy buena obra a la que dedicarle un ratito.