miércoles, 25 de marzo de 2020

FINAL - Nanatsu no Taizai


Testing Manga 25 - Nanatsu no Taizai - Noviembre de 2013, 2014, 2015, 2016, 2017, 2018 y 2019

Publicación: 25 de octubre de 2012 - 24 de marzo de 2020
Autor: Suzuki Nakaba
Género: Aventuras, batallas, humor, medieval
Volúmenes: 41


En noviembre, tras terminar la segunda batalla contra el Rey Demonio, Nanatsu no Taizai ya estaba dilatando su conclusión en exceso. Como dije, si terminaba en ese momento, podía haber finalizado con un poco de dignidad. Pero Nakaba no quería medias tintas y decidió que había que irse por todo lo alto, con el nivel del manga por los suelos, como un grande. Y así es como hasta ahora, con el último capítulo de la serie, ha ido paseando un esperpento semanal por las páginas de la Weekly Shonen Magazine. La saga de despedida ha sido breve, pero no por ello exenta de giros y absurdeces varias que definen de manera perfecta el tono de la obra en los últimos tiempos. No hacía falta, de verdad. Me había quedado claro que la coherencia y los buenos guiones no pintaban ya nada aquí. ¿Volveré a leer alguna vez un shonen con una final que no dé vergüenza? Pierdo la esperanza.

SPOILERS

Creo que lo único bueno que puedo extraer de estos últimos capítulos es que la muerte de Escanor es real. No es que quisiera que se muriera, pero tenía un miedo atroz a que el autor la revirtiera y se sacara una trama loca de la manga. Menos mal que dejó al bigotudo tranquilito y centró en otra resurrección todo lo malo que se le pasaba por la cabeza.

Admito que la trayectoria argumental de Arthur estaba un poco coja. La obsesión de Merlín por él no estaba explicada, aunque conociendo el manga, no me habría extrañado en lo absoluto que simplemente estuviera mal escrita. De una manera algo aleatoria, Cath aparece a su lado en un momento de la historia y apenas se repara en él salvo en momentos aislados. También era un poco raro. La muerte del joven rey fue algo repentina, así que su vuelta a la vida, sin parecerme bien, tampoco me sorprendió. Con ello quiero decir que esta situación de vuelta a la vida no es todo lo negativa que puede aparentar. Lo que es un verdadero error es cómo se produce, cuándo, por qué, y cómo se cierra. Con la historia finalizada, sin nada más en el horizonte que quizás saber algo más de la Deidad Suprema, nos cuelan aquí este arco diseñado de la peor manera posible.

Se nos descubre de repente que Merlín ha maquinado este desenlace alterando algunas de las situaciones que hemos visto este tiempo, como retrasar el hechizo de bloqueo del tiempo en la gestación de Meliodas en el capullo demoniaco. Sin una referencia, sin un detalle para provocar el foreshadowing. Nos lo sueltan así en crudo y nosotros ya nos apañamos. También vemos que la madre de Hawk en realidad era... ¿qué era? Da igual, no tiene ninguna relevancia. Hay un lago que habla y todo nos dirige a que Arthur es la personificación del caos. Ahí lo llevamos. Unas explicaciones a medias y un flashback nos introducen ahora un concepto completamente ignorado durante toda la serie con el ánimo de dotar de relevancia unos acontecimientos que sobran a todas luces. Cath, porque sí, se destapa como un enemigo invencible al que sólo pueden derrotar porque Arthur se lo come. Ahora lo lleva dentro y así se ha quedado la cosa. ¿Acabamos ya con este suplicio?

Como en todas las historias de este estilo, asistimos a la confirmación de las parejitas y sus clásicos hijos producto de la fusión de los diseños de sus padres. En este caso, al único que vemos es a Tristán, el vástago de Meliodas y Elisabeth, guardándose el autor en la recámara a Lancelot, el correspondiente a Ban y Elaine. Este detalle adquiere sentido cuando se nos anuncia que el manga tendrá una secuela: Los Cuatro Caballeros del Apocalipsis. O, como me gustará a mí llamarlo, Los Cuatro Giros del Apocalipsis. Anticipo una serie aún más liberada de sus ataduras que la de los pecados, dado el prestigio del autor que le hará vender de manera notable por mucho que golpee al sentido común en sus nuevos guiones. ¿Cómo veis la escala de poderes ahora que hay un personaje que básicamente es omnipotente? O los enemigos empiezan a destrozar planetas o el poder del caos va a verse muy mermado en cuanto la trama comience a desarrollarse un poco.


CONCLUSIÓN

Nanatsu no Taizai me deja una sensación predominantemente mala en su concepción global, por desgracia. Repasando los testings, veo un inicio aceptable y esperanzador que me fue conquistando hasta el final de su primera etapa, tras la derrota de Hendrickson. En ese momento me parecía una serie capaz de todo, pero no supo mantener la dinámica. La época de los Diez Mandamientos tuvo muy buenos momentos, pero también un número similar de situaciones estúpidas. Las ocasiones en las que el guion cambiaba de manera brusca en favor de la sorpresa empezaron a repetirse cada vez más, restando encanto a un relato que por pasarse de impredecible hacía que no pudieras tomarte en serio nada de lo que en él se contaba. El punto álgido fue la revelación de la identidad de Mael, que despertó un aura alrededor de la obra en la que todo vale y que únicamente hacía posible apreciarla, de manera paradójica, desde el disfrute hacia el caos. Si lo piensas tiene hasta gracia. ¿Sería este el mensaje que Nakaba quería dejarnos? Qué va. No creo que piense lo mismo que yo de su obra.

No quiero terminar siendo tan negativo. Recordaré con bastante cariño al grupo protagonista y a bastantes de los secundarios y rivales. Personajes simples, pero cargados de carisma. Eso sí, ya os adelanto que no voy a leer la secuela. He tenido suficiente de este vendaval de giros argumentales durante los ocho años que he acompañado a los Pecado Capitales. Quizás dentro de algún tiempo, si no se extiende mucho, pruebe a unirme a ellos cuando esté finalizada. En ese caso, nos volveremos a leer por aquí con mis buenas dosis de ironía. Es mi forma de defensa cuando la lectura me supera.

Nota para Ruff: 6.5

martes, 24 de marzo de 2020

Un año después... World Trigger (V)


Testing Manga 30 - World Trigger - 24 de marzo de 2014
Un año después... World Trigger - 24 de marzo de 2015
Un año después... World Trigger (II) - 27 de marzo de 2016
Un año después... World Trigger (III) - 25 de marzo de 2017
Un año después... World Trigger (IV) - 24 de marzo de 2019

Qué rabia me da que este manga sea tan condenadamente bueno y apenas tenga notoriedad. Me parece injustísimo que una serie realizada con tanta coherencia pase así de inadvertida. World Trigger va a más en cada capítulo, siendo un total ejemplo de cómo unir la emoción de los enfrentamientos con la lógica en las técnicas y capacidades de los personajes. Casi ningún ataque, estrategia o comentario se utiliza de manera aislada, y es muy común ver evoluciones en la manera de combatir de las unidades y de sus miembros en particular a partir de hechos pasados. Ni poder de la amistad ni nada, aquí las armas de cada uno están en la mesa desde el inicio y sólo ganará si sabe hacer un buen uso de ellas. Todo esto no es ni mucho menos una novedad y se va fraguando desde los inicios de la publicación, pero cuanto más avanza la historia, más complejo se torna llevarlo así de bien y más admiración me provoca cómo nada se tambalea. 

Por esta razón me duele aún más el cambio de ritmo de publicación pasando a ser mensual, aunque sin duda era lo más adecuado y por razones forzosas. Comenzó con doble capítulo al mes, pero en alguna ocasión hemos tenido sólo uno. Veinte páginas cada treinta días me hace llorar muy fuerte, pero si el nivel se mantiene como hasta ahora, vale totalmente la pena. A las órdenes de Ashihara-sensei me quedo.

SPOILERS

Todos queremos ver pronto los combates de clasificación porque nos puede el ansia, pero los capítulos previos elaborando el enfrentamiento no tienen desperdicio. El autor los utiliza para preparar a conciencia a los personajes y a nosotros para lo que nos vamos a encontrar. Siempre con algunas sorpresas guardadas, pero World Trigger tiene el encanto de que desde el inicio sabemos lo que Tamakoma 2 va a plantear en el campo. Asistimos a una concienzuda preparación para batir a Ninomiya y Yuba, teniendo en cuenta los posibles escenarios y el rango y poder de cada uno. Así es como podemos darnos cuenta durante el desarrollo del combate de lo bien o mal que están saliendo los planes. Para mí es un punto clave para disfrutar y sumergirse dentro de la competición, y que en ningún manga he visto plasmado de forma similar. Cuándo utilizar el viper secreto de Hyuse, la decisión de Chika respecto a disparar, conocer la naturaleza de Yuba... Nada se deja a la improvisación, aunque también nos encontramos recursos como el de Yuma haciendo un pinball con el proyectil de Scorpion y los Grasshopper, pero es que tampoco esto es ajedrez.

Y es que no sólo nos centramos en los protagonistas. Desde su presentación se nos muestra a la unidad Yuba muy afectada por la baja de Kanda, el miembro que dejó Border para ir a la universidad. Curiosa decisión. Así es como empatizamos con ellos y no los tenemos en cuenta simplemente como rivales, sino también como un grupo de amigos que quiere demostrar su fuerza a un antiguo compañero. Algo similar ocurre con la unidad Ninomiya y su conexión con Hatohara, aunque el propio Ninomiya se presente como una persona tan fría. Y qué me decís de la unidad Ikoma, con ese capitán que es puro carisma. Sus anécdotas sin sentido minutos antes de salir al escenario me han hecho reírme bien alto, así como sus comentarios en pleno combate. Lo bien que trata Ashihara a los personajes tiene un mérito tremendo, y más aún si no deja nunca de presentar a alguien nuevo cada pocos capítulos. Ahí tenemos también a Satomi, el tipo que no es consciente de ser el mejor artillero de Border.

He mencionado ya varias veces a Yuba como si tal cosa y la realidad es que lo conocemos desde hace muy poco tiempo. Como digo, la facilidad para acercarnos a los personajes es admirable. Se nos ha presentado como un monstruo en distancias cortas al acribillar a Yuma en su primer y único entrenamiento. Eso ha hecho que seamos conscientes de que el verdadero monstruo es Ninomiya, que se lo quitó de en medio sin apenas problemas con la técnica de las balas con retraso, de manera muy similar al as en la manga que escondía Hyuse. Mikumo va a tener que dejar de ser un inútil de una vez por todas si quiere que Tamakoma 2 salga victorioso de ese tres contra tres que tenemos actualmente. Kuga no puede acabar con Ninomiya atacando de frente, como se ha demostrado con Yuba incluso teniendo éste mayor poder de fuego que el enano, y Chika no tiene aún la autonomía suficiente como para echarse tal responsabilidad a la espalda, por mucho que ya pueda disparar a las personas. Esto va a requerir algo más que poner unos cables, así que esperemos ver al Osamu que nos hizo aplaudir al final de la saga de la invasión cuando intercambió su cuerpo real por el de trion para esquivar los disparos de Hairein.

El interés ante esta situación es máximo y tiene aún más gracia cuando pensamos en lo mal que le ha ido a Tamakoma 2 perdiendo a Hyuse tan temprano. El plan para ir a por Ninomiya se ha visto truncado por su ausencia, y con más dolor aún al haberse llevado sólo un punto antes de morir. Es verdad que acabó con un enemigo peligroso como es Ikoma, pero con cierto enfado al no poder siquiera utilizar el viper para lo que llevaba preparándolo días, o meses en nuestro ritmo de lectura. Y lo bonito que es encontrarse estas situaciones en las que la mala suerte y la preparación de los rivales también juegan. Antes de caer nos dejó también una perlita en forma de coche impulsado por Escudo para golpear a Obishima. Detalles como ese y las risas con Oji de comentarista llamando a cada soldado como a él le da la gana me tienen totalmente enamorado de este manga. Es tu momento, capitán Mikumo. No nos decepciones otra vez.

World Trigger en el último año

Mejora

Nota para Ruff: 7.5

lunes, 16 de marzo de 2020

Un año después... Kimetsu no Yaiba (III)


Testing Manga 64 - Kimetsu no Yaiba - 16 de marzo de 2017
Un año después... Kimetsu no Yaiba - 16 de marzo de 2018
Un año después... Kimetsu no Yaiba (II) - 16 de marzo de 2019

Llegó el mes de abril y Kimetsu no Yaiba explotó. Aquí ya me habíais leído poner el manga por las nubes, pero este pico de popularidad ha superado por mucho mis expectativas. Ufotable ha hecho magia y ha convertido un contenido de notable en uno de los mejores animes de la década. A nivel de animación me atrevería a decir que es el mejor que he visto. Ufotable ha conseguido el enorme logro de mejorar cada uno de los momentos de impacto de la obra original, incluso los que en viñetas no eran nada del otro mundo. Se me pone la piel de gallina sólo recordando el combate de Zenitsu contra el tipo con cuerpo de araña. Pero, sobre todo, ese momento de apenas un par de minutos de duración en el que Tanjirou corta la cabeza de Rui con la ayuda de la sangre en llamas de Nezuko. Esa animación, esa canción que suena a la vez, ese juego de luces... En el manga no me pareció algo destacable y ahora probablemente sea la mejor escena de anime que se me pasa por la cabeza cuando pienso en ello. Espectacular.

La adaptación llevó al reconocimiento total del manga, lo que provocó que sus ventas aumentaran como pocas veces se ha visto en la historia, hasta el punto de superar a One Piece en ventas físicas en 2019. Ese ranking había estado encabezado por Luffy y compañía en cada uno de los años desde 2006, en pleno apogeo de Death Note. Cierto es que este fenómeno está desencadenado por su anime, del que ya hay anunciada una continuación en forma de película (para mí un error, aunque la animación puede ser un escándalo), pero hay que señalar que el manga está completamente a la altura de lo generado. En su teórica saga final, los combates y el desarrollo de los personajes están llevados de manera fiel a lo que se ha ido exponiendo, y es que se hace tan bien que no necesita más. Como siempre, me gusta sacarle algún que otro fallo a las series, pero los que aquí tenemos son tan nimios dentro del gran contexto global que se ha creado, que casi los menciono sólo como anécdota. Si de verdad se acaba dentro de poco, creo que tiene los mimbres para hacerlo de forma adecuada. Si es así, podría decirse honestamente que estamos ante uno de los mejores shonen de la historia. Crucemos los dedos.

SPOILERS

Pero qué bien lleva Gotouge los enfrentamientos. Ver los intercambios de golpes, aunque sepas que la mayoría no tienen mayor efecto, es una completa delicia. Por eso, cada uno de los combates que hemos podido leer en este último año vale la pena por sí solo, por muchos ataques de relleno que puedan hacer los personajes. El primero que hemos podido leer en este tiempo es el Giyuu-Tanjirou contra Akaza, con un final precioso en el que pudimos comprobar que Akaza no era tan malo. Me gusta mucho el estilo de pelea de este demonio. Es verdad que se pasa un poquito de fuerte cuando sigue en pie sin cabeza, pero qué más da. Tanjirou utiliza por primera vez la visión del mundo transparente y los ataques sin espíritu de pelea, mientras que Giyuu quizás podía hacer algo más que servir de apoyo a un chico que casi puede considerarse un novato. Teniendo en cuenta que luego ya van a aparecer enemigos malvados de verdad, no molesta tanto que Akaza no fuera vencido realmente.

Seguimos con Kanao e Inosuke, con colaboración post mortem de Shinobu, contra Douma. Este sí es malo de verdad y muere como la sabandija que es. Soy un fan boy de Inosuke, así que disfruté enormemente con su desempeño y su lanzamiento de espadas final para empujar la hoja de Kanao en la decapitación del enemigo. En medio tenemos el flashback de la madre de Inosuke, que justifica una conexión del niño jabalí con Shinobu que creo que quizás debió cultivarse más en las anteriores sagas para que de verdad sea significativa ahora. Tampoco me gustó el uso de clones de Douma, aunque termina funcionando bien al servir como excusa para que el tiempo pase y el veneno dentro del demonio surta efecto. El emotivo final de los dos cazadores de demonios llorando a pesar de la victoria es precioso.

Mientras Kanroji e Iguro pierden el tiempo de manera muy conveniente contra la cuarta luna que toca la biwa, empieza la maravilla que es el combate contra Kokushibou, la primera luna. A lo largo del enfrentamiento conocemos su origen y relación con Yoriichi, el creador de los alientos y primer usuario del Aliento Solar, conocido también como Danza del Dios del Fuego. Más tarde, en una visión del pasado de Tanjirou, descubrimos también la relación de su familia con este hombre, dando sentido a sus pendientes y a por qué su padre sabía usar el aliento primigenio. Pero volvamos a los espadazos. Cuatro cazadores de demonios, tres pilares entre ellos, que a lo largo de una amplia batalla en la que vemos marcas faciales, fusiones con demonios, cortes de extremidades y un par de impactantes muertes, consiguen deshacerse de Kokushibou con los sacrificios que de un encuentro así podían esperarse. Otro final trágico, con Sanemi viendo morir a su hermano.

Y vamos con lo gordo. Muzan. Le pongo un pequeñísimo pero, y es que si bien su nuevo diseño está genial, su modo de combate me parece un poco facilón. Al atacar con esos látigos, su posición en la mayoría de viñetas es demasiado estática. El aluvión de ataques que se lleva durante la gran serie de capítulos que recoge el combate, aún por terminar, hace que este problema pase algo desapercibido, cierto es, pero me habría gustado ver a un Muzan más flexible en sus movimientos mientras los evita. Aquí entra en juego el tiempo que queda hasta el amanecer, convirtiendo el escenario en una batalla de desgaste. Todos los cazadores de demonios activos en ese instante tienen su momento de darle caña al enemigo, siendo derrotados y levantándose de nuevo a lo largo del enfrentamiento. Muzan va perdiendo fuerza durante ese tiempo y la sensación de pequeña victoria cuando decide huir o explotar sin éxito es realmente reconfortante. Es aquí cuando conocemos un poco más de Iguro, el pilar que había pasado más desapercibido hasta ahora, aportando lo suficiente para justificar su presencia en la serie. Tanjirou, que siendo justos, no tendría que tener ya ni la energia suficiente para mover los párpados, ataca sin parar mientras recibe el apoyo de todos los aliados que le han acompañado en esta aventura. El amanecer está a punto de producirse, y a la vez que ello, Nezuko se va acercando al lugar de los hechos mientras paulatinamente vuelve a su condición de humana. Me estoy emocionando mucho al escribir esto. Necesito seguir leyendo.

¿Puedo añadir algo más para darle aún mayor valor a este manga? Yo creo que sí: sale un gato endemoniado que se llama Chachamaru. Todo un acierto.

Kimetsu no Yaiba en el último año

Mejora

Nota para Ruff: 8

sábado, 7 de marzo de 2020

Un año después... Platinum End (III)


Testing Manga 63 - Platinum End - 7 de marzo de 2017
Un año después... Platinum End - 7 de marzo de 2018
Un año después... Platinum End (II) - 7 de marzo de 2019

Platinum End muestra sus cartas y se presenta definitivamente como una clase de filosofía encubierta. Las batallas quedan ya lejos y lo que se lleva más que nunca es debatir sobre la importancia de dios en la sociedad. Ya llevamos un tiempo sin villanos en el horizonte, así que con todos los personajes en el lado bueno no queda otra que establecer emocionantes batallas dialécticas sobre el creacionismo. El que más le dé la chapa a los demás puede convertirse en el nuevo dios y establecer un mundo en el que todo el planeta esté calladito sin molestar. ¿Os acordáis cuando luchaban contra una tipa con jeringuillas en los dedos? Casi lo echo de menos.

SPOILERS

De verdad, qué suplicio. ¿A alguien le interesan realmente las múltiples perspectivas sobre la existencia de dios? ¿En serio este manga iba de esto? ¿Ōba se está quedando satisfecho con la dirección que lleva la serie? Pensaba que lo suyo eran las estrategias y que por eso los candidatos tenían esos poderes de manipulación, tan similares a las acciones previas a la muerte que se podían controlar con el Death Note. Pues nada. Aquí no hay ases escondidos y acabará todo cuando los personajes se pongan de acuerdo. Aunque hay que decir que el último capítulo termina con Mirai disparando una flecha blanca a Yoneda, pero previamente él había aceptado esa situación. Y tampoco me creo que Mirai vaya a asesinarle así sin más, así que algo tendrá detrás que desemboque en otra conversación eterna de dos capítulos.

Susumu, que en su momento parecía el encargado de agitar el avispero tras la muerte de Metropoliman y la revelación de que él estaba detrás de sus planes, ha muerto. El que era el enemigo a superar, el elemento desestabilizador, ha caído con el ataque de un francotirador con la menor de las gracias. Los autores se lo han quitado de en medio. Se ve que no tenía mucho que aportar en la gran disertación que ha acabado definiendo a dios como una criatura. Ojalá hubieran muerto todos en ese ataque y nos hubiéramos librado de los discursos.

El papel de enemigo, por decirlo de alguna manera, recae ahora sobre Yoneda. Es el rival a batir por Kakehashi, pero su postura es bastante coherente. No cree que tenga que haber un dios, o una criatura, o lo que sea, y todos los candidatos deben morir a la vez. Mirai, Saki y Temari no están de acuerdo, así que según como quiera uno verlo, puede que los malos sean realmente ellos, por egoístas. No acabo de ver del todo a Yoneda, me parece demasiado estereotipado para un manga de estos autores. Es bastante ridículo cómo en el flashback, para evidenciar lo listo que es, le hacen pagar en la tienda con el dinero justo y ordenado. Wow, digno de un genio. Eso sí, comparto totalmente con él su repulsión a las interacciones sociales. Años de trabajo de cara al público también me han hecho odiar a las personas.

Como puntos interesantes, quiero mencionar un par de detalles. El primero, el ángel de Nakaumi hablando de que tiene esperanza en Mirai, dando por perdida cualquier opción de victoria de su candidato, y más aún al ser acertado por la flecha roja de Yoneda. El segundo, y más importante, la presunta capacidad de Nasse de tocar a Mirai. Una habilidad tan básica es suficiente para poner a Yoneda alerta, observando aquí lo que tan bien se le da a Ōba en el apartado de las estrategias y juegos mentales. Lástima que esta sensación se vaya al carajo cuando en el último capítulo, tras quedarse Mirai a solas con Yoneda, Saki y compañía decidan irse a la base del enemigo y caer en su trampa. ¿Qué necesidad había, dado su poder de volar a velocidad supersónica, de meterse en la boca del lobo en vez de irse a su propia base, a su casa, o a dónde les hubiera apetecido? A cualquier lugar donde la emboscada no fuera evidente. Engañados por un niño de 13 años. Patético. En fin. ¿Se acaba ya o voy a tener que bajarle la nota cada año?

Platinum End en el último año

 Desciende

Nota para Ruff: 6