jueves, 18 de agosto de 2016

FINAL - Bleach


Testings Manga 03 - Bleach - Enero de 2013, 2014, 2015 y 2016

Publicado: 20 de agosto de 2001 - 25 de agosto de 2016
Autor: Kubo Tite
Género: Aventura, fantasía, acción
Volúmenes: 74

Nos ha dejado Bleach. Como lo leéis. Después de varios años anunciando que la saga quincy sería la última de la serie, que la historia entraba en su arco final, que sólo le quedaban diez capítulos, que se posponía uno más... Se terminó. Y no sé lo que siento. ¿Alegría porque ya hacía tiempo que había perdido el norte? ¿Pena porque fue uno de mis primeros shonen de batallas? Pues creo que ni una cosa ni otra. Bleach se marcha y dentro de mí lo que reina es la indiferencia.

Lo que sí me da pena es que no me dé pena. Siempre lo digo, al igual que la gran mayoría de sus lectores. Este manga fue algo grande. Durante un tiempo se codeó con lo más influyente del género, formando parte del llamado Big Three de la Jump junto a One Piece y Naruto. Pero luego llegó la caída, paulatinamente y sin destacar mucho hasta que la eliminación de Aizen y los fullbringers la tiraron al fango. De esta forma se pueden personalizar los hechos con los que Tite Kubo se cargó completamente la serie. Su anime fue cancelado y las puntuaciones de los lectores en la revista colocaban al manga en las últimas posiciones semana tras semana. Un destello en forma del flashback tan amado por mí, Everything but the rain, supuso el único respiro de una historia que ni siquiera se respetaba a sí misma. Eso sí que es triste.

Como lector de manga, y en concreto manga shonen, le debo mucho a Bleach. Los mangas populares no suelen ser los mejores en lo suyo, pero actúan como ventana para sumergirte en el mundillo, y eso siempre es de agradecer. Flipé como un descosido con los bankais, con su universo, con sus amplias y brillantes viñetas. Su anime me hizo descubrir al que es hoy mi grupo de músia favorito, Scandal. He hablado con mucha gente sobre shinigamis y me he reído con amigos comentando las incoherencias de cada capítulo. Durante tu vida hay series que más allá de su calidad, son representativas de tu progreso incluso en otros ámbitos. Y como lo fue Naruto, Digimon, o lo es One Piece, Bleach es otra más a la que tengo que estar agradecido. Aunque su final sea merecedor de escupitajos sin fin en su portada. Esa que veis aquí arriba. Pero qué más da.

SPOILERS

Es echar un ojo a mis anteriores testings y comprobar que en todos comento lo raro que era el ritmo narrativo para lo que debía avanzar la historia. No hacía más que anunciarse ese futuro final, y todo fluía como si no le importara. Peleas que a nadie le interesaban, escenas alargadas, conversaciones banales... Y de repente, un día, nos dicen que en dos meses se termina. ¿¿Cómo?? Con ese ritmo era imposible, no daba tiempo. Tonterías, claro que daba. Basta con meterle un tajo a la velocidad y cargarse la continuidad que la serie tenía hasta el momento finiquitando a Yhwach en la mitad de capítulos que cualquiera de sus subordinados irrelevantes. Todo esto no está exento de mérito, ya que Yhwach presenta el pequeño detalle de ser gigantescamente poderoso y prácticamente invencible. Vaya, esto se pone difícil. ¿Creéis que colará una flecha salida de la nada que anule sus poderes de golpe? Dice Tite que sí. Pues adelante con ello. Si más no le vamos a odiar.

Ichigo nos mostró de forma muy seguida su colección de power ups recién adquiridos: sus nuevas espadas, su forma híbrida hollow, su Getsuga Tenshou, el Zero, su bankai... ¿Nos enseñó su bankai? Sí, pero Yhwach no nos dejó disfrutar de él. La posición del villano demostrando constantemente lo por encima que estaba de lo terrenal no ayudaba. Al final se quedó con la energía de Ichigo y absorbió los poderes de sus compañeros, lo que vino muy bien a otros para no terminar sus peleas, que se estaban alargando. Entonces llegó el héroe, el que verdaderamente mantuvo el listón alto durante los años de Bleach en el estrellato. No es pelirrojo, y ni siquiera se levanta de su silla. Aizen Sousuke, alias "Butterfree", se redimió de sus pecados y le hizo todo el lío al tipo que hasta ese momento la única debilidad que tenía era... ninguna. Su emotivo final lo protagonizó el cuchillo jamonero original de Kurosaki, esa Zangetsu sin empuñadora que tantas alegrías nos dio. Bien jugado ahí, don Kubo.

Por el camino fuimos viendo alguna cosa interesante y otras que no lo eran tanto. Frente a un tío que analizaba el reiatsu y se hacía inmune a él, Yoruichi entró en una forma en la que cambiaba un montón de veces el suyo de forma muy conveniente, pero no lo suficiente. Urahara mostró ahí por fin su bankai costurero, reservado durante tantos años para una tontería así. Tras todo ello, da la impresión de que tanto él como los presentes Grimmjow y Yoruichi caen con el enemigo. El que no cae ni sin querer es Hitsugaya, que volvió de entre los zombies para crecer y hacer mucho hielo. Sus fans estarán contentas. Yo no tanto, ya que lo que más me interesaba de todo este tinglado es por qué Yhwach quería con él a Ishida y por qué si podía ver el futuro le permitía estar a su lado. Pero de eso no se suelta ni prenda, o no me ha parecido leerlo.

Y llegamos al final de finales, al de los dos últimos capítulos, a los del fanservice. A la gente le da igual que la batalla final sea un mojón, le da igual que la serie se haya ido al traste, la gente lo que quiere son PAREJAS. Y ahí las tenemos. Ichigo se ha juntado con Inoue y Rukia con Renji. Tampoco había muchas opciones. Volvemos a ver al grupo del colegio junto y a la maltratada Tatsuki. Nunca te perdonaré lo que le hiciste a este personaje, Tite. La hija de Rukia y Renji es shinigami, como buena aprendiz de la Sociedad de Almas. Pero es que el hijo de Ichigo e Inoue también. Y detiene la resurrección de Yhwach con la mano. Así porque sí. Porque así es Bleach. Y así lo recordaremos.


CONCLUSIÓN

Pensaba darle a Bleach una despedida con cariño, como sería de recibo después de tantos años entreteniéndome. Por lo que ha significado para mí y para muchos lectores de manga. Por lo que hizo por la Shonen Jump y por lo que me fascinó cuando empecé a leerla. Pero seguramente no se la merece. Una serie tan mal llevada, tan irrespetuosa con ella misma y con sus lectores, tan absurda y ridícula, no es digna de tal honor. Estoy ansioso por ver el próximo trabajo de Kubo Tite y comprobar si aprendió de sus errores o realmente es tan mal autor como nos ha hecho ver y fue su buena etapa una excepción. Ojalá me cierre la boca, pero lo dudo muchísimo. Por lo pronto, hasta la próxima.

Nota para Ruff: 6.5

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