martes, 29 de diciembre de 2020

Un año después... Shingeki no Kyojin (Ataque a los Titanes) (VII)


Testing Manga 26 - Shingeki no Kyojin - 29 de diciembre de 2013
Un año después... Shingeki no Kyojin - 29 de diciembre de 2014
Un año después... Shingeki no Kyojin (II) - 29 de diciembre de 2015
Un año después... Shingeki no Kyojin (III) - 29 de diciembre de 2016  
Un año después... Shingeki no Kyojin (IV) - 29 de diciembre de 2017
Un año después... Shingeki no Kyojin (V) - 29 de diciembre de 2018
Un año después... Shingeki no Kyojin (VI) - 29 de diciembre de 2019

La titanada está completamente enfocada en su resolución y ya casi no hay lugar a la especulación. Todo lo acontecido este 2020 ha estado orientado a su conclusión, eligiendo qué personajes y cómo estarán presentes en el final de esta historia. El año pasado os conté que no estaba muy de acuerdo con las decisiones de Isayama respecto a los poderes de Eren, y éste no ha mejorado mucho la cosa. Sin embargo, creo que he sido capaz de dejar un poco a un lado ese mosqueo y disfrutar de todo lo bueno que nos han dado esos doce meses y sus doce capítulos. El autor está dominando perfectamente los tiempos y me extrañaría mucho por ello que el manga llegara a 2022. Sobre la mesa están las herramientas ideales para cerrar Shingeki no Kyojin de la manera que merece.

Además, este diciembre se ha estrenado la cuarta temporada del anime, que viene con el subtítulo de temporada final. ¿Podríamos llegar a ver la conclusión de ambas series a la vez? Sería fantástico, aunque dudo que a ambas partes les interese, además de que la temporada saldría realmente larga, si la hacen bien. De eso último no me quedan dudas, ya que la producción ha pasado a manos de MAPPA, uno de los estudios más en forma del momento. Pero no sería raro que quisieran guardarse el boom del final y lo pasaran al formato película. No me gustaría nada una decisión así, pero a Kimetsu no Yaiba no le ha ido mal el salto al cine.

SPOILERS

Es difícil entender lo que está pensando Eren. Ser testigo del pasado, el presente y el futuro hace que vea los acontecimientos de una manera totalmente distinta a todos los demás, incluidos los lectores. Todos sus actos los comete sabiendo las consecuencias, por lo que no deja nada al azar. Eren está eligiendo un futuro. ¿Por qué entonces no confiamos en él, y pensamos que está llevándonos al mejor final, hacia la mejor opción posible? Bueno, creo que la razón es evidente. Eren ha escogido el camino del genocidio. Todos tenemos claro que matar inocentes no está bien. Pero, ¿y si todos los demás futuros que Eren vio llegaban en algún momento a la destrucción de Paradise? ¿Y si de verdad es la única manera de que su gente sobreviva? Me inclino mucho a pensar en esta última opción. Eren sólo tuvo dos caminos: el retumbar o la eutanasia. Y no es tan fácil elegir que tu pueblo muera cuando en tu mano tienes la victoria, por muy dura que sea de asimilar. De hecho, es tan dura que ha dejado a Armin y compañía una pequeña oportunidad de detenerle. Al final, Eren no se ha atrevido a elegir.

El mismo dilema lo tiene el grupo de Armin, con Jean como máximo exponente. Jean sabe que si no intervienen, la supervivencia de Paradise está asegurada. Manteniéndose como uno de los cabecillas del grupo jaegerista, tendría una vida tranquila, con cierto lujo y muchísimo mejor que la que tendría intentando detener a Eren, en la que sería muy fácil que muriera en el camino. Sin embargo, no es capaz de dejar su conciencia limpia y decide unirse a los rebeldes con todas las dudas del mundo. Jean se dirige, literalmente, a luchar por hacer que su vida y la de aquellos a los que ama sea peor. Todo por un ideal. Pensar en qué haríamos nosotros si fuéramos Jean o Eren me parece un dilema moral interesantísimo en el que yo daría una respuesta u otra dependiendo de cómo me sienta ese día.

Nos encontramos con uno de los momentos más satisfactorios dentro de un manga shonen cuando el grupo de Paradise se une al grupo de Marley. Pocas cosas me podrían hacer más ilusión que la unión a nuestro bando de Pieck y Annie. Hablando de Annie, hay una viñeta cuando ella y Armin se encuentran en la que sale ella inflándose a tarta que es puro amor. Volviendo a lo del mega grupo de rescate, es tan reconfortante como cliché. Se arregla un poco cuando Yelena se pone a repasar las acciones de unos y otros y los rencores salen a relucir, dotando de una dosis de realidad a la unión de unas personas que se han hecho tanto daño entre sí. A la gente de Marley le viene muy bien ese idealismo por el que los de Paradise están moviéndose, así que los roces que hayan podido haber son fácilmente olvidados. O así era hasta que confirman que el retumbar ya ha pasado por Liberio y que la familia de Reiner, Annie o Falco están muertas. Luego descubrimos que han conseguido huir, sí, pero ellos no lo saben. Es ahora cuando Reiner, Pieck y Magath se unen a esa lucha por un ideal que tienen Armin y el resto. Ya no tienen nada por lo que luchar, nada que salvar. Lo van a hacer porque... creen que es lo correcto. Excepto Annie. Sin algo que proteger, no encuentra fuerzas para seguir.

En esta recta final ya nos vamos encontrando con muertes de las que duelen. El sacrificio de Hange puede afectarnos más (se había librado ya unas cuantas veces, le tocaba), pero también me han calado hondo el de Magath y Shadis. Magath es un buen personaje, un enemigo gris al que no se le puede achacar que de repente se haya vuelto sensible. Desde sus primeras apariciones ha tenido tacto con los aspirantes a guerrero, y con este gesto ha podido redimirse de lo que les ha hecho sufrir. Shadis tiene un perfil más bajo en la historia, pero el flashback en el que conoce a Grisha y reflexiona sobre la gente especial es uno de mis momentos favoritos de la serie. Logró hacerme conectar con él, y por ello me he alegrado mucho del digno final que ha tenido. También muere Floch, un curioso personaje que salió de la nada para ser un constante grano en el culo. Aunque, si lo piensas, no era más que un seguidor de Eren. Algo fanático, pero quería el bien para Paradise. Da igual, le vamos a seguir odiando.

Eren ha eliminado la opción de conversar con él y ha obligado a la resistencia a matarle. Armin, ahora comandante de las fuerzas de exploración, Connie, Mikasa y Jean van a tirar por tierra todo en lo que creyeron alguna vez para no conseguir nada. Cuando decidieron enfrentarse a Paradise y matar a quienes fueron sus compañeros, al menos pensaban que iban a salvar a su amigo. Ahora ya no hay nada. Connie pudo haber salvado a su madre haciendo que se comiera a Falco, y no sólo no lo hizo, sino que ahora sabe que si su plan tiene éxito, ella morirá. Todos tienen una batalla contra la nada. A excepción de Levi, que sólo quiere cargarse al barbudo.

Y así llegamos a la batalla final. No me gusta nada este poder tan shonen de Eren de replicar a los antiguos titanes shifters, pero tampoco tengo claro si es cosa suya o de Ymir. ¿Por qué la conciencia de la fundadora se mete ahora en esto? Me cuadra que esté alineada con el pensamiento de Eren, pero no acabo de ver qué aporta. Pero menos me gusta lo de que el titán mandíbulas de Falco sea medio pájaro. Justo antes de revelar que Falco se había visto volando, él y Gabi mantienen una conversación con Annie sobre que el titán mujer puede transformarse en aquello que come y que por ello le habían hecho ingerir cosas extrañas. ¿Por qué nunca se mencionó eso? ¿Y por qué esa revelación nos lleva a que Falco vuele? ¿Qué tiene que ver? ¿Hará gala Annie de esos poderes? Nos leemos en unos meses para hablar del final de esto, aunque no quiero irme sin hacer mención a que Isayama dibujó un titán basado en Saul Goodman, el abogado de Breaking Bad. ¿Acabará Shingeki no Kyojin tan satisfactoriamente como la historia de Walter White y Jesse Pinkman?
 
Shingeki no Kyojin en el último año

Se mantiene

Nota para Ruff: 9.25

martes, 8 de diciembre de 2020

Un año después... Noragami (V)

Testing Manga 50 - Noragami - 8 de diciembre de 2015
Un año después... Noragami - 8 de diciembre de 2016
Un año después... Noragami (II) - 8 de diciembre de 2017
Un año después... Noragami (III) - 8 de diciembre de 2018
Un año después... Noragami (IV) - 8 de diciembre de 2019

Con un número de páginas variable pero con un ritmo de publicación regular, Noragami progresa adecuadamente en la saga que nos lleva acompañando estos últimos años. El dibujo está al gran nivel de siempre, la trama genera interés, y la salud de Adachitoka parece estable. No tengo mucho más que decir, pero no me importa mientras las noticias sean así de buenas. Nos queda Noragami para años, pese a que hace un tiempo parecía lo contrario. Y yo que me alegro.

SPOILERS

Los engaños del hechicero han corrompido definitivamente a Yukine, que bajo el nombre de Hagusa está experimentando una curiosa evolución. Sus dudas sobre su relación con Yato han sido dejadas atrás, preocupándose ahora en exclusiva por su padre y la justicia que se le debe aplicar. Su pelo se ha vuelto negro, evidenciando de una manera física su cambio de personalidad, además de dejar ver dos detalles importantes. El primero de ellos es su forma de shinki, manteniendo su aspecto humano y transformando parte de su cuerpo es una especie de lodo cortante para la batalla. El segundo es la extraña conversión en perro que experimenta, lo que supongo que tiene que ver con su estado cercano al de un ayakashi. Si a esto le sumamos que es capaz de influir en las emociones de las personas, incluso desde la distancia, nos deja claro que estamos ante de un hafuri vessel con un poder latente increíble. ¿De verdad Yukine es tan importante? Y eso que Yato lo encontró por casualidad.
 
Es posible que ese poder provenga del sufrimiento del pobre Yukki. Su miedo a estar encerrado cobra ahora sentido, ya que parece que murió encerrado en una nevera. Y digo parece, porque me da en la nariz que la historia no va a ser tal cual nos la están contando. Se nos está preparando para que el padre de Yukine sea un hombre horrible sobre el que el chico va a poder volcar toda su sed de venganza, pero me atrevo a conjeturar que va a ser un pobre desgraciado que va a dar más lástima que otra cosa. Quizás sí que fue el responsable de la muerte de su hijo y de los abusos hacia él y el resto de su familia, pero seguro que la historia tiene matices. Ya sea porque Yukine no encuentre lo que espera, o por el hecho de conocer su propio pasado, esto va a acabar muy mal. Ahora sabe que se hacía llamar Haru, aunque no sabe que el nombre completo es Haruki. El hechicero se alegra de este detalle, por lo que conocer los detalles de su muerte sigue representando un peligro para Yukki pese a su especial existencia.
 
Quizás podamos saber un poco más de la realidad gracias a su hermana. Hiyori y Nora ya se han reunido con ella, aunque con alguna dificultad por culpa del desmayo de la humana. Su estado es crítico, pero el tipo de manga ante el que estamos no va a dejar que le pase nada malo a Hiyori, así que no temáis. La mujer tiene en su mano una carta del pequeño Haruki que espero que lea pronto, pero no dejan de surgir cosas que lo ponen difícil. También Yato había encontrado a la señora, esperando a que Padre llegara allí después para atacarle en ese momento. Se produce así el enfrentamiento entre los antiguos dios y shinki, venciendo Hagusa gracias a las dudas de Yato. Le entra a uno una sensación de tristeza cuando piensa que todo este embrollo viene porque Yato escogió a Kazuma para enfrentarse a su padre precisamente para proteger a Yukki. En fin. La amistad es complicada.

En otros escenarios, Ebisu y su tropa han descubierto que el hechicero era un humano hace 1100 años y que la clave para derrotarle puede estar en su tumba. Viina se ha despertado y ahora nos encontraremos un nuevo dilema en el papel de Kazuma juega en todo esto. A la vez, comienza el Ooharai, lo que parece ser una tradicional limpia de ayakashis que no sé muy bien a qué viene ahora, pero si lo introducen, por algo será. Dejamos así Noragami en 2020, con muchos flancos abiertos, mucha información por desvelar y el interés más alto que nunca. Qué ganas de que a Padre le salga algo mal. No parece muy conforme con las proclamas de justicia de Yukki cuando extiende su red de influencia emocional. Tiene pinta de que tarde o temprano, el niño se le va a salir de control. Lo malo es que eso tampoco sería bueno para Yato.
 
Noragami en el último año

 Se mantiene

Nota para Ruff: 6

viernes, 4 de diciembre de 2020

Un año después... Ajin (V)


Testing Manga 49 - Ajin - 1 de diciembre de 2015
Un año después... Ajin - 4 de diciembre de 2016
Un año después... Ajin (II) - 4 de diciembre de 2017
Un año después... Ajin (III) - 4 de diciembre de 2018
Un año después... Ajin (IV) - 4 de diciembre de 2019

Me he pensado muchísimo si escribir esta entrada. Por la pinta que tiene el último capítulo que se ha publicado, es muy posible que estemos ante los últimos coletazos de la serie. Sin embargo, le tengo tanto respeto a Sakurai y a Sato que no me atrevo a afirmar en ningún momento que el tipo de la gorra haya dicho su última palabra. Por eso, aun a riesgo de tener que escribir dentro de un mes sobre la conclusión del manga con sólo un capítulo de avance respecto al actual, me lanzo a hacerlo para poder hablar tranquilamente sobre lo acontecido en este año.

Como ya mencioné en el anterior testing, es duro ser aficionado de esta obra por culpa del poco contenido anual de la misma. El ritmo aproximado es de dos volúmenes al año, a lo que hay que añadir que la narrativa enfatiza en la imagen por encima del texto, por lo que los capítulos pasan ante nosotros a una gran velocidad. Esto nos va a dejar un gran manga que leer del tirón cuando se acabe, pero que frustra un poco a quienes lo hemos llevado al día. De todos modos, lo comento como particularidad, no como defecto. Ajin es una pedazo de serie, entre otras cosas, por lo bien escrita y contada que está. Y por Sato. Nunca tengo elogios suficientes para él, aunque me mosquea un poco cómo parece que termina...

SPOILERS

Sato se ha aburrido de jugar. Se cansó de estrellar aviones y ahora se ha cansado de Japón. El gobierno japonés no ha resultado un reto para él y su único escollo han sido las intervenciones de Nagai, al que con trabajo ha logrado superar en todos sus encuentros. Ha sido divertido, pero ni una sola vez ha podido interponerse en sus planes. Por esto, para mí este es el manga de Sato. Las mejores estrategias, la actitud más interesante y todo lo bueno que se puede decir de la serie viene por parte del exmilitar. Es tan carismático que Tanaka, que le había traicionado, no pudo dispararle cuando huía hacia su dirección en la moto. La afable cara del villano, sin un ápice de rencor hacia su antiguo subordinado, hizo imposible que Tanaka pudiera detenerle. Tampoco mostró decepción ante la traición de Okuyama. Para Sato, esto es un juego y cualquiera puede aburrirse, dejarlo o cambiar de bando. Él mismo está abandonando en este momento. Con la coherencia por bandera hasta el final, es el auténtico valor de esta historia.

Por eso, Nagai siempre estaba un paso por detrás. Nagai es lógico, muy lógico. De hecho, uno de los puntos curiosos de la serie es la transformación repentina que se produce en el personaje, siendo al inicio un adolescente común que pasa de pronto a ser una máquina lógica, decisión que achaco al cambio de guionista y que por ello no critico demasiado. La forma de pensar de Nagai no dejaba que pudiera adelantarse a Sato en ninguna circunstancia. Hasta ahora. Me enfadé muchísimo cuando tras caerse del helicópero, Nagai sufre la tan odiada por mí amnesia selectiva habitual en los mangas, pero me adelanté a los acontecimientos. Sakurai no podía caer en un recurso tan tramposo, y la utiliza para que Nagai una su lógica a un acto de fe al dispararse confiando en ser un ajin. Esto le permite, por fin, despertar la verdadera admiración de Sato y permitirle formar parte de la última pantalla de su juego, luchando con él en el agua. Me queda alguna duda sobre cómo Nagai le vence en ese combate submarino, aunque casi parece que el propio Sato no pone demasiada resistencia. Un flashback ilustra la culminación de su vida y obra, que sumado a la conversación que revivimos entre Nagai y Nakano sobre las consecuencias de una mala caída en el agua, le dan la victoria final a Nagai. O eso parece, porque yo no me fío de nada y de nadie aquí.

De forma paralela, el desborde de nuestro protagonista mantiene ocupados al resto de personajes. Nakano y Akiyama ayudan al escuadrón anti-ajin a proteger a unos civiles, mientras que el profesor Ogura se obsesiona con la idea de ser asesinado por los fantasmas negros a la vez que termina su último cigarrillo. Mientras se dirigía hacia allí, pudimos verle divagando sobre la naturaleza de los ajin y el origen de su poder: el corazón humano. No sabemos lo reales que son sus conclusiones, pero tampoco importa demasiado. Finalmente, el desborde se agota justo cuando iba a reunirse con su hijo en el más allá. Le tocará vivir un poco más, profesor.

Ajin en el último año

 Se mantiene

Nota para Ruff: 8

sábado, 21 de noviembre de 2020

Testing Anime 35 - Digimon Adventure


Emisión: 7 de marzo de 1999 - 26 de marzo de 2000
Estudio: Toei Animation
Género: Acción, aventura
Capítulos: 54

Cuando Tai y sus amigos se disponían a pasar un tranquilo verano de campamento, son arrastrados hacia un mundo desconocido poblado por monstruos digitales llamados Digimon. Allí están esperándoles sus compañeros, los Digimon que acompañarán a cada uno de los niños mientras intentan descubrir cómo volver a casa. Durante de ese viaje se enfrentarán a malvados enemigos, superarán sus miedos, y formarán unos vínculos que les llevarán a ser los héroes de un mundo digital que está en grave peligro.


TESTING GENERAL

Digimon Adventure es el anime de mi vida. Desde antes de saber qué era un anime, cuando para mí sólo eran unos dibujos animados, Digimon estaba influyendo en mi forma de entender el mundo, la ficción y los valores humanos. He vuelto a ver la serie, a mis 30 años, y vengo dispuesto a plasmar aquí todo lo que siento hacia ella. La primera vez que la vi, a medio día en La 2 de Televisión Española, tenía 9 años. Me afectó de tal manera que incluso puedo recordar qué estaba haciendo los días que vi algunos de sus capítulos. Digimon contribuyó a hacerme la persona que soy hoy actualmente, y quizás sin haber coincidido con ella en ese tiempo, nunca habría llegado a crear este blog.

Haberme pasado todos estos años leyendo mangas y animes me ha dado una visión mucho más madura de éstos. Mis experiencias me han hecho descubrir en este nuevo visionado que Digimon no es tan buena serie como recordaba. Está plagada de problemas e incoherencias que hacen imposible valorarla correctamente desde más allá de la nostalgia. Sin embargo, mi sensación tras terminar de verla ha sido realmente satisfactoria gracias a sus puntos fuertes, tan escasos como formidables. Uno de ellos tiene que ver con un aspecto del que nunca he hecho mención en este blog: su doblaje en castellano. Siempre veo los animes en versión original subtitulada, pero dado el vínculo que tengo con Digimon y cómo la conocí, no tendría sentido verla y valorarla de otra manera. Ese doblaje es puro carisma, pese a todos los errores de traducción y los cambios de voz que se va uno encontrando, que no son pocos. Todos ellos compensados con el Agumon de Rafael Calvo y Myotismon gritando "¡MIERDA!".

No suelo hablar de la banda sonora más allá de algún opening y ending aislado, pero Digimon Adventure vuelve a ser una excepción en este punto. A las canciones de inicio y final se les une la melodía de evolución, ese Brave Heart de Wada Koji, que en paz de descanse. Además, repite de manera constante las mismas pistas de audio en los momentos de tensión, los ambientes distendidos y las batallas, que con el paso de los episodios te van sumergiendo cada vez más en ese universo con tantos y tantos problemas de los que termina saliendo bien parado. Y es que el guión es lo más fácil que te puedes echar a la cara, las escalas de poder no tienen ningún sentido, las batallas duran una media de treinta segundos, y los enemigos parecen no tener ninguna intención de ganar eligiendo siempre la alternativa más absurda posible en cada momento.

Pero están esos ocho niños elegidos y sus compañeros Digimon, con su protagonismo repartido con una fórmula ideal e irrepetible para que todos y cada uno de ellos tengan sus momentos de gloria y hagan funcionar al grupo de la forma en la que lo hace. Esos dieciséis personajes icónicos que se echan la serie a la espalda por muy rocambolesco que sea lo que ocurre a su alrededor. Esas ocho parejas que te conquistan desde el primer segundo y van a hacerte recordar con el mayor de los cariños esos combates con animaciones reutilizadas doscientas veces y los tantos minutos por capítulo viendo cómo los Digimon evolucionan dando vueltas. Esos que te emocionan cuando consiguen llegar a un nuevo nivel, aunque en el nombre del capítulo te hayan reventado la sorpresa y esté más que claro lo que va a pasar y cómo. Al menos todo esto ocurre si también viste Digimon cuando eras un niño. Si no lo hiciste, quizás esta entrada no es para ti.


TESTING CON SPOILERS

Hasta esta ocasión no me había dado cuenta de lo insignificantes que son los enfrentamientos en cada uno de los capítulos. Los enemigos suelen caer de un ataque, sobre todo si es un capítulo en el que uno de los Digimon protagonistas evoluciona por primera vez. No hay apenas intercambios de golpes y, salvo algún combate aislado, no ocupan más de un minuto en la totalidad del episodio. Cualquiera puede pensar, y yo mismo lo hacía, que Digimon Adventure es un anime de batallas. Nada más lejos. Es un anime de personajes. De hecho, voy a ser todavía más específico. Es un anime muy juvenil de personajes. Una serie dirigida a niños, lo que marca lo que se puede esperar de esos personajes. Y aun con ello, se las ingenia para introducir situaciones como la de ser adoptado, o ser hijos y hermanos de padres divorciados, o la muerte de seres queridos. Digimon maneja muy mal su historia, pero hace magia con las emociones que despiertan sus protagonistas.

¿Por qué soy tan pesado con su guión? Precisamente porque, por desgracia, no hay por dónde cogerlo. Los enemigos, encarnaciones absolutas del mal, van apareciendo por orden y siempre a un nivel evolutivo al que los niños pueden hacer frente, quedándose a un lado los del nivel supremo hasta que WarGreymon y MetalGarurumon aparecen. Se dice que los Amos Oscuros estaban ya presentes en el Mundo Digital desde la llegada de los elegidos, pero por lo que sea, se han quedado al margen esperando el crecimiento de los protagonistas. Esos enemigos, además, no hacen más que perdonarles la vida. Teniendo a los niños separados de dos en dos, Devimon no se digna a intentar atacar a ninguna de estas parejas mandando en su lugar a lacayos mucho más débiles que él. Myotismon, en varias ocasiones, tiene a alguno de los niños delante de él y huye para completar su estúpido plan de encontrar al octavo niño, cuando acabar con alguno de los otros produciría el mismo efecto. Todavía estoy absorto con su huida la noche que descubre que Gatomon es el octavo Digimon, cuando tenía delante a un Agumon sin poder que había vuelto atrás de su fase perfecta, con Tai indefenso a su lado. Recuerdo que DemiDevimon le dice una vez que por qué perder el tiempo intentando saber quién es el octavo niño en vez de matar a todos los que tienen cautivos, a lo que Myotismon responde con un "No es mi estilo". Así le fue. Y más de lo mismo con los Amos Oscuros, con Puppetmon a la cabeza haciéndose amigo de TK.

Por eso me fascina tanto la admiración que tenía hacia esta serie cuando era crío, y que sigo manteniendo a día de hoy. Viéndola de nuevo, se me ha vuelto a poner la piel de gallina con la aparición de Angemon, con la primera evolución de Greymon en MetalGreymon y su animación en 3D, con la muerte de Wizardmon, o ese final con el Butterfly sonando mientras los niños vuelven al mundo real en el tranvía. Palmon apareciendo para despedirse en el último momento me ha hecho volver a llorar. Me he dado cuenta de lo condenadamente maravilloso que es el capítulo en el que Tai y Koromon regresan a un gris Tokyo, dirigido por el que más adelante sería un reconocido director de cine, Hosoda Mamoru. También he apreciado la emoción de los dos capítulos finales del arco de Etemon, dentro de la pirámide. Y he vuelto a admirar mi capítulo favorito, el del ataque de todos los Digimon elegidos en su forma perfecta a Myotismon, en la primera aparición de Angewomon. Tengo que mencionar en la lista de aciertos lo bien llevado que está el poder de Angemon, aplazando con su resurrección sus apariciones, y presentando a MagnaAngemon a tres capítulos de finalizar la serie. Es pensar en ese momento y venirme a la mente la música que suena en ese mismo instante. Me encanta.


VALORACIÓN

Animación: 7. En cuanto a diseños no soy objetivo. Son los que me encandilaron en su día y no me pueden parecer más perfectos. La animación ya es otro tema, mucho más terrenal y con el gran problema de la reutilización de los mismos clips una y otra vez.
Línea argumental: 5. Hace lo necesario para que la historia avance. Tiene agujeros por doquier, pero los personajes funcionan tan bien que la mayoría del tiempo no eres consciente de éstos.
Personajes: 10. Este 10 no lo pone la lógica. Lo pone el cariño, la nostalgia y el agradecimiento por haber crecido con ellos como referentes. Eso, y que consiguen que una serie con tantos errores funcione a pesar de ellos.
Duración: 10. Digimon Adventure duró lo equivalente a un año. A pesar de que haya algunos capítulos más prescindible que otros, me parece que un año de Digimon es una magnífica planificación y como tal la voy a considerar.

Nota para Ruff: 7

Podría pasarme horas hablando de Digimon, y si escribiese todo lo que se me pasa por la cabeza sobre ello, esto quedaría tan largo que nadie se lo llegaría a leer nunca. Si a ti también te gusta, escríbeme y seguimos dando rienda suelta a todas estas impresiones. Mis favoritos de niño eran Izzy y Tentomon. Siempre me pedía a Kabuterimon cuando jugaba en el patio con mis vecinos, aunque el más molón es sin duda WarGreymon. Qué buen diseño le hicieron, aunque un poco roto con aquello de los Matadramons en sus garras. Qué casualidad que entre los Amos Oscuros hubiera dos que eran débiles a ello, ¿verdad?

domingo, 8 de noviembre de 2020

Un año después... Fire Brigade of Flames (IV)


Testing Manga 59 - Fire Brigade of Flames - 8 de noviembre de 2016
Un año después... Fire Brigade of Flames - 8 de noviembre de 2017
Un año después... Fire Brigade of Flames (II) - 8 de noviembre de 2018
Un año después... Fire Brigade of Flames (II) - 8 de noviembre de 2019

Me está gustando mucho esta última etapa de Fire Force. Sigo manteniendo que tiene problemas a montones y su fluidez narrativa no es la mejor, eso sí. Constantemente introduce personajes y conceptos de manera abrupta y caótica a los que da sentido con forzadas explicaciones posteriores, lo que hace difícil ir dándole sentido a la historia y teorizar sobre lo acontecido. Sin embargo, hay que concecerle que pese a todas esas dificultades ha ido generando un interés que está ahora mismo en su máximo nivel. El final está cerca y tengo muchas ganas de leerlo, que no es poco.

Ya hablé el año pasado de su fantástica adaptación al anime por parte de David Production, y quiero volverlo a hacer para poner por las nubes también la segunda temporada, en emisión ahora mismo. Lo que están haciendo con esta serie es de aplauso continuo. Una de las mejores adaptaciones, si no la mejor, que he visto en mi vida. Si alguien lee esto y todavía no ha empezado el manga, que lo deje a un lado y se ponga con el anime. Si bien todo en él es estupendo, lo de la animación es escandoloso. En todos los capítulos hay al menos una escena que te deja los ojos como platos. Ojalá el paso de la viñeta a la televisión fuera así siempre.

SPOILERS

La información recibida en esta última etapa nos deja casi todas las fichas en el tablero. Sabemos, más o menos, lo que es Adolla. Un mundo de percepción que la Evangelista (se ha dado a entender que es una mujer) quiere unir con el mundo real para destruirlos y llegar al estado ideal del universo: la muerte. Para ello, debían despertar ocho pirocinéticos con Adolla Burst que servirían como sacrificios. También tiene que pasar algo con unos pilares y unos infernales gigantes, que no me ha quedado nada claro, pero tampoco creo que importe. De hecho, la propia serie ha utilizado una elipsis temporal para obviar la mayoría de ellos, así que podemos pasarlo por encima. Los doppelganger son versiones de Adolla de uno mismo, pero con los rasgos que los demás perciben de nosotros. A través de la picadura de los insectos, los doppelganger surgen de las personas y toman su lugar como infernales. Hay algunos agujeros respecto a la diferencia entre muchos de los doppelganger que han ido apareciendo a lo largo de la obra, pero nunca ha destacado Fire Force por tener una férrea consistencia argumental.

La cercanía entre el mundo real y Adolla es ya tal que los pirocinéticos han visto su poder aumentado. Iris descubre su capacidad para crear llamas, y es que la hermana no es otra que el octavo pilar, y a la vez, doppelganger de Amaterasu. ¿Cuándo cruzó desde Adolla? Supongo que se nos contará en un futuro. Es de los temas que más curiosidad me suscitan ahora mismo. En el otro lado, está la hermana Sumire, metida con el mayor calzador de la tienda de zapatos ignífugos, hacia la que no siento más que rechazo. Al momento de escribir esta entrada, los ocho pilares han desaparecido y la batalla se concentra alrededor del generador donde estaba apresada Amaterasu. Tengo muchas ganas de leer todo lo que va a pasar a partir de aquí.

Respecto a hechos concretos que han ocurrido en este tiempo, Burns parece haber muerto, aunque no han encontrado el cuerpo. No hay que ser muy paranoico para imaginar que volverá a aparecer, así que no nos preocupemos por él. Asistimos también a un flashback de Mari, la madre de los hermanos Kusakabe, que tuvo a sus dos hijos sin haber tenido relaciones sexuales, dando lugar a asociaciones con Jesús y los ángeles que imagino que se aclararán más adelante. Arthur tiene una nueva espada con la que le partirá la espalda a Dragon en su revancha. Tiene que ser así, o me sentiré bastante estafado con esos capítulos en los que resuelve la gymkana de Vulcan y termina encontrándose con sus padres. Tengo que admitir que me he reído con ellos.

Me tiene muy mosqueado la importancia de Yona. Según sabemos, él es el responsable de todo lo que ha ocurrido en la serie desde el primer cataclismo. No me queda claro si es un doppelganger venido de Adolla, aunque entiendo que sí, y en ese caso, quién es su versión en el mundo real, si es que importa. En cualquier caso, todo lo relacionado con Raffles lo protagonizó él haciéndose pasar por éste, y fue quien encontró a Amaterasu y la usó para el crecimiento de Haijima y la civilización en general. Digo que me tiene mosqueado porque habiendo hecho todo esto, debería ser el principal enemigo sólo detrás de la Evangelista, y sin embargo se le tiene como un miembro más de los capuchas blancas. Por cierto, ya me quejé en el anterior testing de que esta asociación se saca de la manga pirocinéticos bien poderosos de manera constante, y lo mantengo tras conocer a Faerie, que controla la gravedad y se recupera de ser cortado por la mitad por Sho como cualquier cosa.
 
Sho ha recuperado sus recuerdos y ahora adora a su hermano, Shinra fue poseido por su doppelganger tres meses y se puso el pelo rubio y se hizo tatuajes, Benimaru venció a la versión de Adolla de su maestro, y la luna de Soul Eater ha aparecido en el cielo. Tengo que admitir que he disfrutado este último año de Fire Force, pese a las repentinas introducciones de carga argumental que se ven de vez en cuando. A ver si de una vez me entero bien de lo que envuelve a la mujer del generador en la península china. Y a ver cómo acaba ese Charon contra Ogun que nos han presentado. Dos de los personajes más molones de la serie.

Fire Brigade of Flames en el último año

 Se mantiene

Nota para Ruff: 5.5

domingo, 1 de noviembre de 2020

Testing Anime 34 - Perfect Blue


Estreno: 28 de febrero de 1998
Director: Kon Satoshi
Estudio: Madhouse
Género: Thriller, psicológico, horror
Duración: 80 minutos

La moderada popularidad del grupo de idols CHAM no es suficiente para colmar la ambición de éxito de Kirigoe Mima, una de las componentes del trío. Es por eso que decide abandonar la formación y comenzar una carrera como actriz, lo que no resulta ser tan sencillo como preveía. Su presencia en su primer proyecto, la ficción policiaca Double Bind, resulta tremendamente anecdótica, por lo que decide aceptar las escenas menos agradecidas en busca de una mayor participación. Sus fans no están nada contentos con el rumbo de su carrera, lo que hace que la propia Mima se plantee si está actuando de la forma correcta y si está siendo sincera con ella misma. 


TESTING GENERAL

No tengo mucho bagaje en lo que a películas de anime se refiere. A día de hoy, antes de publicar esta entrada, sólo he escrito sobre cinco de ellas en el blog. He visto alguna más a lo largo de mi vida, pero no creo que hayan superado las veinte. Y, hasta ahora, ninguna de éstas era de Kon Satoshi. He leído bastante sobre el director y conozco su obra, pero no me había lanzado nunca a comenzarla. Por ello, no esperéis leer ninguna referencia a sus otras películas, las cuales espero ver en un futuro aunque sea por mera cuestión de cultura del anime. Tampoco esperéis que ahonde en la figura del autor, del que seguro que podéis encontrar un montón de información y reportajes maravillosos en cualquier web que no sea esta.

He llegado a Perfect Blue completamente a ciegas. Sólo tenía una pequeña noción sobre su premisa, alrededor de que se jugaba con la realidad y la ficción en el entorno del cine. En líneas generales, diría que he visto una buena película. Nos ofrece una historia interesante, bien estructurada, y con varias lecturas más allá del argumento que vale la pena considerar. También le encuentro algún que otro problema, aunque no dejan de ser apreciaciones que ni mucho menos oscurecen la buena labor que se hace en la narración. Quizás el más relevante de éstos sea el nivel de la animación, que bien podría haber aportado algo más en el apartado visual, en el que la cinta apenas destaca por encima de lo aceptable.
 
Pese a todo lo bueno que puedo argumentar a favor de Perfect Blue, la sensación final que me ha dejado no llega al notable. Entiendo que mi opinión puede entenderse como un sacrilegio para los puristas del cine de animación, pero la voz de un no experto como yo también puede ser manifestada. De igual forma, también puede ser ignorada. Creo que el guión funciona bien, pero me falta profundidad en los personajes para llegar a conectar por completo con ellos. Sobre todo lo noto con Mima, a la que desde el principio apenas nos muestran más que de forma superficial, para pasar muy rápidamente a su cambio desde la música a la pantalla sin demasiada explicación. Esa ausencia de identificación no impide que aprecie con muy buena actitud la historia que me cuentan, pero dificulta que su desarrollo y su final dejen huella alguna en mí más allá de lo ingenioso del juego con lo que es real y no. Bien escrito, un poco peor transmitido. Ese sería mi resumen.


TESTING CON SPOILERS

Puede que no haya estado lo suficientemente atento, o que no soy lo que se dice un gran observador, pero no me ha parecido notar en ningún momento el por qué Mima quiere dejar de ser cantante para ser actriz. Ya estaba disfrutando de un relativo éxito, y a mí no me ha parecido entender que estábamos ante una persona ambiciosa, ni mucho menos. Más adelante, cuando decide interpretar la escena de la violación y hacerse la sesión de fotos, extraemos de ello que tiene una obsesión por escalar rápidamente en el mundo de la interpretación, pero no se ve de la misma manera cuando Mima habla para sí misma o con el resto de personajes. De hecho, mi impresión más allá de esos actos es que es una chica con una actitud pasiva y que no se define de manera alguna por su comportamiento. He llegado a pensar que se está dejando llevar y es su representante el que está dirigiendo su carrera, pero a medida que iba avanzando la película he descartado esa opción. Habría querido ver un poco más de Mima y por qué toma las decisiones que toma sin que parezca que lo hace porque el guión lo requiere.
 
Precisamente el guión, que es la principal virtud de la película, tiene para mí un problema en torno a la creación de la confusión que desarrolla en su segunda mitad. Me encanta cómo juega al despiste, haciéndonos creer al principio que quien comete los asesinatos es el fan loco que sigue a Mima a todas partes, para más tarde llevarnos a pensar que es ella la culpable y su mente la está traicionando. Pero hay un momento en el que se abusa de ese despiste, y en cuestión de minutos Mima se despierta en la cama varias veces sin que sepamos muy bien qué es real y qué no. Creo que lo brillante y difícil es crear la duda sobre quién es realmente el asesino, y no tanto dejarnos sin saber qué está pasando. Hacer dudar de todo es el camino fácil, mientras que lo difícil es que las piezas encajen hacia una o varias respuestas y no saber cuál es la correcta. Por ello, la revelación de la mánager como responsable del caos me ha dejado muy satisfecho, ya que tiene todo el sentido del mundo y cierra ese periodo de confusión con la más precisa de las opciones. Una conclusión cerrada que incluso ha alimentado las ganas de un segundo visionado dentro de un tiempo para confirmar ese rompecabezas tan bien resuelto.
 
Me quedo con esa buena ejecución y con el triste retrato del mundillo de las idols en Japón. Chicas jóvenes que construyen su éxito a base de satisfacer los deseos egoistas y posesivos de adultos que ni siquiera llegan a conocerlas en ningún momento. Carreras profesionales llevadas con estricto control por miedo a que los fans no acepten las decisiones personales de unas muchachas que ven difuminada su identidad a cambio de dinero y discutible popularidad. Mujeres que dejarán de importar a esos hombres en cuanto cumplan unos añitos más y su aspecto deje de ser lo suficientemente infantil como para que esos individuos se gasten su dinero en productos y conciertos que les lleven a pensar que son los responsables y dueños de su destino. Y la presión a la que esas chicas están sometidas para mantener esa pose a cambio de sentir esa fama perpetuada por un sistema que moralmente tiene muchos puntos de discusión. La realidad de este ámbito no deja a lo ocurrido en Perfect Blue como algo para nada improbable.
 

VALORACIÓN

Animación: 6. Incluso siendo consciente de que estamos en 1998 y que no es una película que se apoye en lo visual, no he encontrado nada especial por parte de Madhouse en este apartado.
Línea argumental: 9. Sólo ese pequeño tramo de confusión entre lo real o no empaña lo bien escrita que está la historia.
Personajes: 5. Su poca profundidad es mi mayor problema con la obra. Lo que le pasa a Mima me preocuparía mucho más si creyera conocerla un poco mejor.
Duración: 8. Son sólo 80 minutos. ¿Esa falta de profundidad que alego se podría haber corregido con quince minutos más de metraje? Es posible. Pero si paso eso por encima, la historia se cuenta de manera óptima en lo que dura.

Nota para Ruff: 6.5

Es cierto que no he llegado a conectar por completo con la cinta, pero sé apreciar un buen trabajo cuando lo tengo delante. Y por ello entiendo el reconocimiento que Kon Satoshi se ganó en vida. Perfect Blue fue su opera prima, así que por aquí me iréis leyendo, poco a poco, apreciar la evolución que tuvo como director en sus siguientes proyectos. Espero salir muy satisfecho de este viaje.

viernes, 23 de octubre de 2020

Un año después... Jagaaaaaan (II)



Testing Manga 90 - Jagaaaaaan - 23 de octubre de 2018
Un año después... Jagaaaaaan - 23 de octubre de 2019
 
Por mis anteriores entradas ya sabéis cuál es mi opinión sobre este manga. Sin embargo, tengo que concederle algo a Jagaaaaaan, y es que es tremendamente regular. Desde muy pronto mostró sus cartas y se ha mantenido todo este tiempo con su esencia inicial intacta. Jagaaaaaan es gratuito, es burdo, es evidente. Pero, a la vez, no pretende ser lo que no es y va de cara. Es esta virtud con la que intento justificar que lo sigo leyendo e incluso que disfrute un poco con él de vez en cuando. Ya me gustaría que otros mangas fueran así de sinceros con el lector.

SPOILERS

La muestra más evidente de que esta serie no trabaja para nada lo sutil es el uso que le da a los hermanos oruga. Por si acaso no eres capaz de interpretar su caída al abismo por el acoso que sufrieron en el instituto, se nos presenta un flashback que no deja ninguna duda de lo desgraciados que fueron y lo malo malísimo que es Bandou, el cabecilla de los gamberros. Se ve que enseñarnos al chaval obligando a los dos críos a comer barro no le pareció lo suficiente claro al guionista para hacernos entender lo malo que es, así que sin pudor ninguno hace que se cargue a los padres de uno de ellos. Así es Jagaaaaaan. De igual manera, tras perder las orugas su combate contra SKAT y que por un momento pareciera que Bandou había ganado, se nos dice que terminó perdiendo todo el éxito que había cosechado a partir de ser un mal tipo, incluida su familia. El manga no te da margen para valorar de ninguna forma las consecuencias de los actos de nadie, apostando por darte bien mascadita toda resolución.

La narrativa no trata de manera muy diferente al tipo dentro de Airi-chan. Podemos leer todo lo que piensa, sin que podamos interpretar nada de lo que le pasa. Una vez Roba-kun es historia, es él el encargado de brindarnos las escenas de sexo tan injustificadas como necesarias para mantener el listón erótico que la obra había puesto en sus inicios. Su trama apenas ha coincidido con la de Jagasaki y compañía de manera tangencial, así que podemos suponer que al viaje de Airi a través de la lascivia y la lujuria aún le falta bastante recorrido.
 
En Deader Land nos encontramos con un tipo calvo capaz de crear clones de quien le dé la gana, lo que provoca que Mikazuchi traicione al grupo al reencontrarse con su hijo renacido. Como la serie es tan evidente, es cuestión de tiempo que se dé cuenta de que matar personas no es la opción moralmente correcta, por mucho que eso le proporcione estar junto a una recreación de su hijo, y se rebele contra su nuevo jefe. Tras ello, Jagasaki es acusado de los asesinatos de Deader Land, provocando su ruptura con Bell al verse incapaz de garantizar su seguridad estando junto a él. En la tele han dicho que es el culpable y, si lo dice la tele, será que es verdad. Tanto es así que incluso sus superiores no hacen nada por impedir que se difunda una información falsa que compromete a uno de sus agentes. Ahora tenemos a un Jagasaki que va por libre, más decidido y más violento. Matando fracturados, como ya hacía antes, sí. Pero ahora más.
 
Jagaaaaaan en el último año...

Se mantiene

Nota para Ruff: 5

jueves, 8 de octubre de 2020

Un año después... One punch-man (VII)

Testing Manga 22 - One punch-man - 27 de septiembre de 2013
Un año después... One punch-man - 29 de septiembre de 2014

Un año después... One punch-man (II) - 29 de septiembre de 2015
Un año después... One punch-man (III) - 6 de octubre de 2016
Un año después... One punch-man (IV) - 8 de octubre de 2017
Un año después... One punch-man (V) - 8 de octubre de 2018
Un año después... One punch-man (VI) - 8 de octubre de 2019

No sé qué decir de One punch-man que no haya dicho ya todos estos años. El nivel se mantiene mes tras mes y el dibujo sigue impresionando aunque llevemos ya más de un lustro viendo las impresionantes dobles páginas de Murata con su retocado digital característico. Los gags de Saitama y King casan a la perfección con los momentos más serios de puras batallas que nos están dejando últimamente Tatsumaki, Genos y compañía, dejándome al final de cada capítulo tan satisfecho como esperaba estarlo cuando lo empiezo a leer. Ahora sí parece que estamos en el clímax de la saga, pero me lo paso tan bien que no pienso demasiado en lo que pasará, sino en lo que voy leyendo.

SPOILERS

Si destaca por algo lo que hemos visto en el último año, es sin duda el enfrentamiento entre Tatsumaki y Psykos, la personalidad detrás de Gyoro Gyoro. Tirando de uno de los recursos del shonen más clásico, vemos como la principal enemiga va transformándose en un ser cada vez más gigantesco y grotesco contra el que Tornado del Terror tiene que emplearse a fondo. Siguiendo con las bases del shonen, vamos presenciando de manera constante cómo cada una de las dos combatientes supera en un momento dado a la otra, lo que lleva a la rival a obtener un poder extra, e invertir las tornas para repetirse entonces al contrario. Así hasta que Genos se une a la contienda y empiezan los ataques a escala planetaria y dimensional. Todo ello con Murata dejándose el alma en cada una de las páginas, demostrando que sus pinceles nunca bajan un ápice el nivel. Me encanta, sobre todo, la viñeta en la que Tatsumaki retuerce a Psykos mientras hace el gesto de escurrir un trapo.

La chiquilla termina afectada por un excesivo uso de poder y Psykos aprovecha para escapar, lo que trae a escena a otros héroes que estaban desperdigados por la ciudad, como Tanktop Master o Drive Knight. Este último habla en cierto momento de que existe un traidor en la asociación de héroes, centrando sus sospechas en Bofoi, el piloto de Metal Knight. Sus argumentos tienen sentido, pero algo me huele mal del propio Drive Knight. No sé si sus ansias por analizar a los enemigos derrotados, o lo rápido que desvía la culpa hacia Bofoi, pero no acabo de fiarme. ¿Veremos a Blast aparecer próximamente? Quizás podamos extraer alguna certeza de su aparición.

La intervención de Tatsumaki, sacando a los héroes de la base de los monstruos, salva varios enfrentamientos que se mostraban muy favorables para los villanos. Entiendo que esa superioridad era debido al emparejamiento planeado por Psykos, y que tras cambiar las parejas de baile, casi todos serán vencidos con relativa facilidad. Me ha sorprendido que ONE siga manteniendo a Rover en liza, levantándose tras un puñetazo de Saitama. Lo celebro, ya que he disfrutado mucho sus momentos contra Fubuki y los dos viejos. Ese escape de la base también salvó de la derrota a Superalloy Darkshine, que básicamente ha servido de sparring a un Garou que vuelve al ruedo tras pasar un tiempo inconsciente. No estoy seguro de qué pasará con Garou. Al ver la rendición en los ojos de Darky, decide no rematarlo y una vez más llevar a pensar que no es realmente malvado. El elemento disruptor que este personaje supone en la trama es para mí lo más interesante de la saga, ya que la batalla entre la asociación y los monstruos no deja de seguir un esquema clásico en este tipo de mangas, por muy divertido que pueda ser. Garou es la llave para poder ver algo distinto, y estoy seguro de que no defraudará. Hasta ahora, One punch-man nunca lo ha hecho.

Y mientras ocurre todo esto, seguimos con el trío Saitama-Flashy Flash-Manako correteando por el subsuelo. La vagoneta se ha estrellado y ahora lo que les ocupa es mover unas piedras para salvar al rubito de un derrumbamiento. Todo lo que están haciendo es irrelevante, sí. Pero cómo me estoy riendo.

One punch-man en el último año...

Se mantiene

Nota para Ruff: 8

martes, 6 de octubre de 2020

Testing Manga 104 - Yū Yū Hakusho


Publicación: 20 de noviembre de 1990 - 12 de julio de 1994
Autor: Togashi Yoshihiro
Género: Batallas, sobrenatural, humor
Volúmenes: 19

Urameshi Yūsuke es el típico delincuente de instituto más preocupado por enfrentarse a bandas rivales que por cualquier otra cosa. Por ello, sorprende a todo el mundo cuando muere salvando a un niño de ser atropellado por un coche. Ese acto heroico le supondrá la oportunidad de volver a la vida, trabajando como fantasma para hacer el bien a los demás. Gracias a los poderes que adquirirá en sus encuentros sobrenaturales, terminará convirtiéndose en un detective espiritual para resolver los problemas del más allá.


TESTING GENERAL

Llevaba muchos años queriendo leer Yū Yū Hakusho, pero por una razón u otra, no me había puesto a ello. Recientemente pude hacerme con la versión en papel que editó Glénat en España, actualmente descatalogada, y por fin pude conocer a fondo la obra previa a mi querida Hunter x Hunter. Siendo más pequeño ya había podido ver varios capítulos del anime cuando lo echaban en televisión, por lo que era consciente del tipo de serie que era y su carácter mucho menos ambicioso que la actual obra de Togashi. Mi mente estaba preparada de sobra para el homenaje al shonen de los 90 que se le venía encima. Y así fue. 

Yū Yū Hakusho es un manga hijo de su tiempo, que encajaba como anillo al dedo en la Shonen Jump de hace treinta años. Iniciándose casi a la vez que Slam Dunk, presentaba un protagonista muy similar a Sakuragi Hanamichi. Un adolescente descuidado en los estudios, al que le encanta pelearse con otros gamberros, que esconde un gran potencial en el destino de su serie y un gran corazón. Y una tendencia muy natural al suceso cómico. Estaba demostrado que ese patrón funcionaba. Los primeros capítulos de Yū Yū Hakusho son excesivamente simples, muy apoyados en la parte humorística y sin plantear más allá de lo anecdótico alguna que otra batalla. No tarda demasiado en cambiar y convertirse en un manga en el que los combates lo van a ser todo. Ganan tanta fuerza que todo lo que ocurre alrededor puede considerarse una excusa para presentar batallas. Unas batallas, por otro lado, frescas y dinámicas que se alejan de la contemporánea Dragon Ball, en la cual un enemigo daba lugar a varios años de enfrentamientos y múltiples escaramuzas infructuosas. Yū Yū Hakusho apuesta por los encuentros breves y numerosos entre distintos personajes, siendo algo más laxo en cuanto su a duración, por supuesto, con los enemigos finales.

No voy a hacer de menos ni una de las abundantes virtudes de Yū Yū Hakusho, que a excepción de por su injustificable final, considero una serie imprescindible en el género de batallas y pilar del shonen tal y como lo conocemos ahora. Sin embargo, creo que hay que tener muy en cuenta su época para poder leerla por primera vez en 2020 y apreciarla de verdad. Las tramas que dan lugar a las sagas son excesivamente simples, las batallas son tan cortas en su mayoría que no dan lugar a la emoción, y sus personajes carecen de profundidad alguna. Casi todo lo que nos muestra ha sido replicado y mejorado en los mangas actuales, empezando por su sucesora espiritual Hunter x Hunter, que toma varias de sus ideas a medio perfilar y termina de darles forma, como los "territorios" de los médiums que se adaptaron a las habilidades nen, o los propios personajes, que uno a uno pueden identificarse entre los protagonistas de ambas series. Si hubiera visto su anime con diez años, estoy seguro de que la nostalgia me haría considerar la obra de una manera muy diferente, como me pasa con tantas otras. Pero no habiendo sido el caso, en todo momento me sentía leyendo algo notablemente entretenido, pero con un freno en la calidad que hasta unos años después no podía verse superado. Por la propia concepción del manga, por el público del momento, por el enfoque de Togashi, o por lo que sea. Una buena serie atrapada por su contexto.


TESTING CON SPOILERS

Escribo este testing con muchas dudas sobre lo que estoy exponiendo. Como ya he comentado, mi visión de Yū Yū Hakusho es la de un manga simple, pero efectivo entre la audiencia de la época. Esos puntos que hoy en día a mí se me quedan a medio camino son los que la hicieron triunfar en los 90, y quién soy yo para ponerlos en entredicho. Pero mi situación me ha llevado a leer este manga en 2020, con treinta años, y muchos cómics a mis espaldas. Así que, con las consideraciones oportunas, esta es mi opinión sobre la obra.

No creo que sea polémico apuntar que a la historia le cuesta arrancar. El primer planteamiento de Togashi es el de arcos cortitos, de un par de capítulos de media, donde el humor juega el papel más importante. No es hasta que Yūsuke se establece como detective espiritual y empieza a manifestar sus poderes cuando el factor de los combates empieza a ganar peso, entrando de lleno en ese ambiente en la saga del torneo para hacerse el heredero de las artes de Genkai. Kuwabara ya es en ese momento un aliado más y poco después se establece el grupo principal junto a Kurama y Hiei, donde se puede decir que comienza verdaderamente la parte fuerte de la serie. Como protagonista, Yūsuke funciona de forma estupenda, aunque quizás en ocasiones absorba demasiada atención. Hiei establece una rivalidad de poder con él que nunca llega a ser real, ya que Yūsuke no deja de conseguir aumentos de fuerza que dejan atrás en un suspiro a sus compañeros. Por esa razón y por esa actitud en la que nunca deja claro sus verdaderos sentimientos por el grupo, Hiei no llega a gustarme tanto como a la mayoría del público. Además, casi nunca se le ve al cien por cien de sus capacidades por algún gasto de energía anterior, dando la impresión de que el guión lo frena constantemente. Kurama es mucho más estable en cuanto a actitud y poder, y Kuwabara me parece el más divertido del equipo. Sus combates suelen ser además los más entretenidos debido a la versatilidad de sus poderes y su personalidad más abierta.

Ese dinamismo en las batallas tan característico en la serie se aprecia de primera mano en el Torneo Oscuro. Ya sólo por su origen, participando Yūsuke y compañía por una razón tan simple como que han sido invitados, deja claras las intenciones detrás de este evento. Enfrentamientos clásicos, a muerte, con trampas, con normas impuestas sobre la marcha, EL DUELO A MUERTE CON CUCHILLOS, y todo lo que vaya surgiendo es bien acogido en esta saga. Queda para el recuerdo de los fans la batalla final de Yūsuke contra el menor de los Toguro, sobre todo en el anime. No puedo decir lo mismo en lo personal, ya que debido a mis circunstancias ya mencionadas en cuanto a mi concepción de este manga, no ha llegado a impactarme como lo habría hecho habiéndolo leído en el momento ideal. De cualquier forma, sé apreciar el buen material cuando lo veo, y ese combate es mandanga de la buena para cualquiera que esté iniciándose en el shonen. Si tengo que ponerle algún pero, lo hago a los power ups de uno y de otro lado que van sucediéndose cada pocas páginas.

La saga del antiguo detective espiritual es seguramente la que más me ha gustado y diría que la mejor del manga. No es que en esta ocasión el guión haga maravillas, pero se observan entre los rivales unos poderes mucho más originales que los que habíamos tenido hasta la fecha, dando lugar a resoluciones muy diferentes. Esas habilidades, algunas pasando a formar parte del grupo protagonista, nos dejan nuevas maneras de pelear, de encontrar información y de afrontar las situaciones que ayudan a sentir la sensación de cambio respecto al arco anterior. Siendo Kuwabara el personaje al que más me gustaba leer, agradecí un montón la adquisición de la capacidad de atravesar las dimensiones con su espada haciéndole clave en el conflicto.

Y llegó el arco final. Togashi planteó en ese momento lo que parecía la saga definitiva, mostrando a los tres soberanos del inframundo y llevando al lado de cada uno a Kurama, Hiei y Yūsuke. En ese momento ya se puede apreciar cierta prisa por preparar el terreno, acelerando ese punto de partida y con un salto temporal para volver a presentar un torneo, esta vez con una importancia real para dominar el mundo de los demonios. Pero si en esa preparación ya se notaba un ritmo acelerado, lo que vino después superó la velocidad de la luz y rompió la barrera del entendimiento. Las batallas apenas tendrían duración, todo tenía una pinta demasiado casual, y el combate de Yūsuke contra Yomi se saldaría sin ver su final. Un demonio cualquiera resultó vencedor pasando por alto cualquier enfrentamiento interesante que pudiera haberse producido, terminando todo como un enorme gag que aún tenía pendiente la puntilla para convertirse en uno de las peores conclusiones que ha habido en un manga. Ese punto final sería el de enlazar varios capítulos sin ninguna conexión con la historia, algunos de ellos con una duración de dos o tres páginas, en lo que parece puro relleno para poder sacar un volumen extra que los incluyera.

¿Qué pasó realmente para que todo terminara así? En este punto se gestó la leyenda de Togashi y sus extraños hábitos respecto a sus mangas, ahora orientados hacia los parones, pero que en ese momento dejaron unas sensación extrañísimas en cuanto a la dirección de su obra. ¿En qué momento se cansó de su propia historia? Si tuviera que apostar, diría que la última saga, viendo cómo aumentó el ritmo narrativo desde su inicio, la hacía ya por obligación. Lo que nunca sabremos, de ser así, es si fue una obligación autoimpuesta o por presión de la editorial. O quizás no fue capaz de llevar a tal duración su primera serialización larga y todo se le desmoronó. ¿Y esos últimos y ridículos capítulos? No he visto el anime, pero según he podido ver, redondeó un poco esa resolución tan precipitada y mostró combates que en el manga no se vieron, además de saltarse ese relleno posterior. Una gran decisión.


VALORACIÓN

Dibujo: 6. No es la mayor cualidad de la serie. Notable en las secuencias de acción, pero poco destacable en general salvo cuando Togashi quiere crear una viñeta impactante.
Línea argumental: 6. No pretende más que ir enlazando entre arcos de la forma más básica. Incluso dentro de las sagas tampoco tiene mayor peso.
Personajes: 7. No profundiza demasiado en ellos, pero encajan muy bien en el tipo de serie que se plantea.
Duración: 6. El combo de la última saga a cámara rápida junto con el bochornoso final no deja en muy buen lugar la planificación de la obra.

Nota para Ruff: 6

Siempre me queda una sensación extraña al escribir sobre mangas de hace tanto tiempo. La narrativa evoluciona, los lectores nos hacemos mayores y sin la nostalgia de haberlos leído de niños es difícil hablar sobre lo que se supone que se debía haber leído en otra época. Lo mismo me ocurre cuando estoy inmerso en la lectura, esforzándome por tener siempre en mente el contexto del momento original. Sé que habrá gente a la que mi consideración le importará un bledo y no aceptará mi opinión, pero espero que haya otra que entienda mis esfuerzos por encontrar el equilibrio entre lo que fue disfrutar de la serie en su momento y lo que supone entrar en ella ahora. En cualquier caso, aquí debajo tenéis una cajita de comentarios para insultarme y quedaros a gusto. Os animo a utilizarla.

lunes, 21 de septiembre de 2020

Testing Anime 02.3 - Sword Art Online: Alicization


Primera temporada: Testing Anime 02: Sword Art Online
Segunda temporada: Testing Anime 02.2: Sword Art Online II

Emisión: Dividida en tres partes:
- Primera parte: 7 de octubre de 2018 - 31 de marzo de 2019
- Segunda parte: 13 de octubre de 2019 - 29 de diciembre de 2019
- Tercera parte: 12 de julio de 2020 - 20 de septiembre de 2020
Capítulos: 47 en total
- Primera parte: 24
- Segunda parte: 12
- Tercera parte: 11
Estudio: A-1 Pictures
Género: Aventuras, fantasía, romance, futurista

Para ayudar a la compañía Rath a mejorar su tecnología de inteligencia artificial, Kirito trabaja para ellos conectándose a Underworld, su mundo virtual. Se trata de mucho más que un simulador de vida, y las conciencias que allí se generan son lo más parecido a una mente real que ha habido en la historia. Una noche que él y Asuna son atacados por un extraño, Kirito queda gravemente herido cerebralmente y es conectado de manera permanente a Underworld para ayudar a reparar sus heridas. De forma paralela, un ataque terrorista a las instalaciones de Rath tiene como objetivo infiltrarse en ese mundo para robar la conciencia artificial definitiva hasta la fecha, que resulta ser la de Alice, una chica con un importante vínculo con Kirito. Encontrarla y protegerla antes de que los terroristas den con ella es ahora su misión, a la vez que junto a su amigo Eugeo explora las posibilidades de ese lugar.


TESTING GENERAL

Tras mucho tiempo de espera, en octubre de 2018 pudimos volver a ser testigos de las aventuras animadas de Kirito y compañía tras finalizar la temporada anterior casi cuatro años antes. Y dos años son los que hemos tardado en ver esta nueva temporada completa, dividida en varias entregas y retrasada la última por tema COVID. Así, de manera fragmentada hemos recibido Alicization, la más larga de las sagas de la novela original hasta la fecha, y por mucha gente considerada la más ambiciosa. Probablemente así sea, pero el resultado no creo que esté a la altura. La nueva premisa de inmersión en un mundo digital empieza de forma excelente, con un primer capítulo fantástico, y una introducción que hasta el ecuador de la serie no deja de ir a más. A-1 Pictures, como es habitual, crea un mundo de una delicadeza visual tremenda, con una animación suave y fluida que tiene en algunos momentos de CGI algo cutres su único borrón.
 
Tras finalizar la primera tanda de capítulos, la obra toma otro enfoque en el que priman las batallas y es donde todo se empieza a desmoronar. Sin entrar en detalles, nos sumergimos en una gran guerra con enormes ejércitos que muy pocas veces llegan a buen puerto en los mangas y animes. Si a eso le sumamos que todo el equilibro con el que estaba construida la historia se deja llevar para derivar hacia el caos y la sorpresa, la decepción llegando al final es inevitable. Lamentablemente, no es la primera vez que SAO me deja una sensación similar. Sus temporadas hasta ahora siempre han ido de más a menos y cada vez me cuesta más encontrar argumentos para defenderla. No es de extrañar que haya disfrutado más de uno de sus spin-offs, Sword Art Online Alternative: Gun Gale Online, que de esta fase de la historia principal, pese a ser mucho más modesto en cuanto a sus objetivos. Es posible que el problema sea que intentan abarcar demasiado. O quizás el problema se llame Kirito. ¿No os parece un protagonista demasiado perfecto?


TESTING CON SPOILERS

Supongo que cada vez es más difícil encontrar una nueva idea para desarrollar una saga nueva de SAO. Ya han estado atrapados en un juego, ha habido asesinos reales dentro, han hecho amistad con gente que sería imposible conocer fuera de él... Por eso Kawahara Reki, el autor de las novelas, tiene todo mi reconocimiento por seguir sacando ideas para explotar su universo. Y también tiene mi admiración por ello, porque el inicio de Alicization es bueno de verdad. Durante los primeros capítulos me planteaba seriamente si no estaría ante el arco definitivo de SAO, el que de verdad consagrara a la serie. No importaba que se hubiera vuelto a tirar del recurso de Kirito atrapado en un juego de nuevo. No si lo de alrededor se altera tanto y tan bien como se hace en esta ocasión. El piloto en el que se llevan a Alice, el entrenamiento con Eugeo para ser capaces de cortar el árbrol de su tarea sagrada, su progreso en la escuela de caballeros... Ayuda mucho que el siempre correcto Kirito empezara en un juego siendo más débil que los demás. Pero sobre todo ayuda lo de alrededor, con ese mundo tan interesante de Caballeros de la Integridad, durabilidad y misteriosos ojos programados. Y ayudan Eugeo y Alice, los mejores compañeros que ha tenido Kirito en todos estos años.
 
Durante los primeros capítulos he apreciado el costumbrismo de las escenas de Kirito y Eugeo, descubriendo poco a poco su capacidades y todo lo que rodeaba al sistema político del Imperio Humano, para pasar más adelante a la acción de los combates contra los Caballeros de la Integridad. Todavía aquí reina esa sensación de progreso, mejorando en el control de sus espadas con cada nuevo enemigo. Espadas que recuerdan a los bankai de Bleach, dicho sea de paso. Esa habilidad que muestra Alice no puede ser despegada del recuerdo de Kuchiki Byakuya. La presentación de Administrator, contándote que se puso al frente del imperio gracias a ir detectando el funcionamiento de ese mundo y evitando que otros lo hicieran, es el punto clave de la serie. Desde el momento en el que los protagonistas tiene que enfrentarse a ella, todo se empieza a torcer. Si lo del ayudante bufón que apenas presenta pelea ya parecía una mala idea, construir un monstruo de espadas movido con el peor CGI ya la culminó del todo. Que Eugeo se sacrifique para conseguir la victoria está bien, pero en forma de espada parece que nunca llega a irse. No puedo sentir una muerte si constantemente me torpedean con imágenes y apariciones metafóricas del caído.
 
Desde este punto hasta el final, siento mucho decir que no he encontrado ningún aspecto positivo, sin contar que se fuerza a Kirito a hacerse a un lado para darle más importancia a Alice y el resto de personajes. Comienza a ser relevante lo que ocurre fuera, con un equipo de militares y un hacker con pleno poder para hacer lo que quiera. Los malos entran y salen del juego a sus anchas con cuentas que practicamente son dioses y organizan una guerra plagada de personajes de relleno, a los que además se unen jugadores de otras partes del mundo para hacer de relleno del relleno. El bando de los buenos, por su parte, también juega esa baza para meter a Asuna y compañía con unos poderes del copón que en cuestión de pocos capítulos dejan de ser útiles para magnificar el efecto de Kirito volviendo de su viaje astral a salvarles el pellejo. Alice comienza con mucha fuerza la organización del ejército aliado, siendo junto a Bercouli de lo poco valorable que tenemos en esta parte. Lástima que no dura mucho tiempo debido a la infructuosa muerte de Bercouli y a que Alice termina convirtiéndose en otro perrito faldero de Kirito. Alguno podría destacar aquí los capítulos en los que los Caballeros de la Integridad se lucen contra los capitanes enemigos de turno, pero no puedo dejar de enfadarme cuando todas esas batallas pasan a importar cero al raptar el enemigo a Alice en un ataque sorpresa.
 
Sobre el final, muy poco que decir. Kirito vuelve a ser el héroe, se vuelve a poner la ropa de Aincrad y queda como el chico ideal en el que depositar tus sueños y esperanzas. La última tanda de capítulos emitidos en 2020 no pudieron ser más predecibles y aburridos. Por ello, quería terminar hablando de la polémica escena de la violación de los primeros episodios, que provocó importantes reacciones al catalogarla parte del público como violenta y explícita en exceso. Personalmente, no estoy de acuerdo en esta valoración. Creo que es violenta y explícita, sí, pero en la medida en la que tiene que serlo. Si quieres mostrar un momento duro, y tenías razones para hacerlo, hay que mostrarlo así. Nada de ocultar. Tenía que quedar bien claro que esos dos sujetos estaban cometiendo la peor de las acciones, y tenía que quedar bien claro por qué Eugeo reaccionó como lo hizo. Si tengo que quejarme de algo es de la sobreactuación de los dos tipos regodeándose en su crimen, pero tampoco es algo que no se haya visto en SAO en particular y en el anime en general.


Nota de la temporada: 6

Si la supuesta mejor saga de la serie me ha dejado este mal sabor de boca, no sé qué esperar de la siguiente. Viendo los tiempos que se han manejado entre temporadas, es muy posible que no la tengamos hasta dentro de otros seis o siete años. Como me conozco, sé que es muy posible que para esa fecha se me haya olvidado ya mi percepción actual y me siente de nuevo a verla con toda la ilusión del mundo. Ya nos leeremos por aquí para contaros mi enésima decepción.

Nota total para Ruff: 6.5