lunes, 11 de septiembre de 2017

Testing Anime 22 - No Game No Life


Emisión: 9 de abril de 2014 - 25 de junio de 2014
Estudio: Madhouse
Género: Fantasía, batalla psicológica, comedia
Capítulos: 12

"Espacio en blanco" es un legendario jugador en línea conocido por no haber perdido nunca una sola partida, sin importar de qué sea. En la realidad son dos las personas detrás de ese nombre: los hermanos Sora, un chico de 18 años, y Shiro, una chica de 11. Sin ninguna preocupación en la vida más allá que jugar a cualquier cosa que se les ponga delante, esta pareja de ninis ha perfeccionado sus habilidades deductivas hasta llegar al límite humano. Este desempeño atrae al dios de un curioso mundo en el que todos los conflictos se resuelven con juegos, e invita a los hermanos a trasladarse allí con él, a lo cual aceptan sin dudar. Partiendo desde una humilde posición, "Espacio en blanco" se plantea como un reto llegar a lo más alto de ese territorio haciendo lo que mejor saben hacer: jugar.


TESTING GENERAL

A buenas horas me he lanzado a ver No Game No Life, después de su gran repercusión en el momento de su estreno allá por 2014. Uno de esos animes de los que siempre oyes cosas pero que por lo que sea no llegas a ponerte a ver. Netflix España ha conseguido que por fin me animara a ver esta adaptación de novelas ligeras, y tras su finalización residen en mí opiniones enfrentadas. Siempre he sido aficionado al género que podemos llamar "batalla psicológica", y NGNL hace presagiar en su inicio que esa va a ser la tónica en él también. Pero ni mucho menos. Los juegos planteados son una locura, con normas no del todo claras, influencias externas y uso de magia. Las predicciones son imposibles para el espectador, así que el atractivo de ese género mencionado nunca llega a aparecer y sólo podemos observar de qué manera saldrán los hermanos del percal. Ellos sí que hacen predicciones, eso sí. Y son más locas aún que los propios juegos.

Abandonada ya esa esperanza de ver una variación de la propuesta de mangas como Kaiji o Liar Game, apareció otro elemento también desalentador: el fanservice. Llevado a un nivel bastante alto, es constante la mención y representación de asuntos de índole sexual con todas las mujeres de la serie. Que, como no, superan en número ampliamente al número de hombres. Pero lo peor no es como el protagonista, Sora, reacciona ante esas otras mujeres, no. Lo que realmente me ha dado mal rollito es la relación con su hermana. Quizás demasiado... afectiva para mi gusto. Pero viendo el éxito de la producción, podemos dar por sentado que no hay tanta gente que piense como yo y sí al contrario.

Con todo esto, parece evidente que mi crítica va a ser negativa. Sin embargo, hay algo que me frena en ello. No sé cuál es la razón, pero ha habido algo en NGNL que me ha gustado. La exposición de las razones anteriores habría sido suficiente para dejar de ver esta serie pasados los dos capítulos, pero seguí con ella hasta terminarla. Y en ningún momento se me pasó por la cabeza siquiera abandonarla. Aunque no lo parezca, no tengo demasiada paciencia con el anime. Ya veis que reseño muy pocos en relación a mangas. Por ello, es realmente sorprendente que NGNL haya llegado a gustarme con esos ingredientes que llevaban directamente a lo contrario. Y mirad que pienso, pero no se me ocurre qué puede haberme camelado concretamente. ¿El ritmo? ¿La forma de narrar? ¿O es que los juegos locos me han gustado aunque según mi frío análisis no deberían hacerlo? Espero descubrirlo algún día.

TESTING CON SPOILERS

Una vez asumido que en los juegos puede pasar cualquier cosa, uno ve más tranquilo la serie. La inteligencia de los hermanos es completamente absurda y pueden o no hacer cosas según le interese al guión. Así que las competiciones prácticamente consisten en ver la ida de olla que se plantea en cada momento y dejarse de más historias. Quiero hacer una mención especial a la partida de othello en la que Sora se juega su propia existencia de una manera que no alcancé a comprender, y que termina con su hermana jugando con unas fichas que coloca sin ver el tablero delante de ella. Ni siquiera tenía forma de saber que el tablero estaba ahí y no en otro lado de la habitación. Pero da igual, está guay, que es lo que importa.

Con este punto de vista y haciendo esfuerzos para tolerar el fanservice, al final me enganché a la historia. Las conquistas de territorio, el poder de cada raza y la forma de forzar a los rivales a jugar y apostar me han gustado. En este pasado mes de julio se estrenó una película precuela titulada No Game No Life: Zero, que hará de puente hasta que se anuncie la segunda temporada del anime. No hay nada confirmado de esto último, pero doy por hecho que saldrá. Quién me iba a decir que me he quedado hasta con ganas de que salga pronto. No sé qué le ha hecho esta serie a mi cabeza. Estoy a nada de pegarme golpes contra las paredes como hacía la buena de Steph.


VALORACIÓN

Animación: 8. Buen trabajo de Madhouse en este aspecto. Consigue un estilo muy particular con la predominancia de tonos rojizos, destacando las líneas de los trazos de los personajes.
Línea argumental: 6. El camino hacia la conquista total de territorio está bien dibujado. Los juegos, dentro de su caos, en general también lo están.
Personajes: 7. Con sus comportamientos raros e inquietantes, pero todos funcionan bien. Los hermanos son carismáticos y mueven bien la trama.
Duración: 10. Buen ritmo para una temporada de doce capítulos. Espero que salga al menos otra más y se consiga cerrar la historia.

Nota para Ruff: 5.5.

No puedo aceptar que la serie sea buena, porque objetivamente no me lo parece. Me encantaría darle palos por todos lados, pero sentiría también que estoy traicionando a lo que me ha transmitido su visionado. Una encrucijada en la que nunca me he visto, y que intentaré solucionar de la forma más justa posible con esta nota. Y con mi subjetividad por bandera, claro. No recomiendo para nada que la veáis. O sí. La verdad, no lo sé.

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